• EL DATO
Si tienes a algún familiar o conoces a una persona que no sabe leer ni escribir, o que no terminó su proceso de alfabetización, invítalos a que se acerquen a los servicios educativos del Inaeba. Los interesados, pueden marcar en León al número 148 12 60, extensión 5207. Recuerda que todos los servicios son gratuitos y las asesorías académicas se ajustan a los horarios laborales o compromisos personales de los beneficiarios.
A sus 72 años, Juanita Nava Sánchez, aprendió a leer y a escribir gracias a que el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (Inaeba), instaló un círculo de estudios en la comunidad de El Terrero, municipio de Jerécuaro, donde ella es originaria. 
A decir de Juanita, como le dicen en su familia y sus amistades de cariño, ella no pudo terminar su primaria cuando era niña porque no había escuelas en su comunidad en ese tiempo. Al cumplir 17 años se casó y tuvo 8 hijos, a quienes dedicó todo su tiempo en su crianza.
Es por eso que para Juanita, estar por primera vez en la escuela es una gran oportunidad de vida que significa para ella volver a empezar.
“Me gusta más leer que escribir, se me hace más fácil, porque anteriormente cuando escribía revolvía el abecedario, confundía unas letras con otras y ahorita voy mejorando. Me inscribí como si fuera primero (de primaria) porque apenas estoy mudando (de dientes)”, bromeó Juanita respecto a su edad.
Y con notables avances en su proceso de alfabetización, insistió: “Me siento feliz de estar haciendo este trabajo porque es muy útil para nosotros enseñarnos a (leer y escribir para) no perdernos e irnos derecho al cielo, porque, ¿qué tal si nos vamos al infierno porque no sabemos leer?”
Con el objetivo de reducir el analfabetismo y el rezago educativo en los municipios geográficamente dispersos del estado, el Inaeba cuenta con el programa “Aprendo hoy”, gracias al cual, actualmente Juanita y el resto de sus compañeros se alfabetizan en su círculo de estudios de su comunidad.
Con este programa, el Instituto brinda atención educativa en municipios considerados como prioritarios, tal es el caso de San Diego de la Unión, Xichú, Jerécuaro, Atarjea, Santa Catarina y Tierra Blanca, donde se invita a los educandos a llevar por lo menos 6 horas a la semana de asesorías educativas para que puedan ver avances en proceso educativo.
Para el aprendizaje de estas personas se utiliza el módulo de La Palabra, que forma parte del programa educativo Modelo Educación para la Vida y el Trabajo (MEVyT), que junto con otro curso de matemáticas y uno de escritura y lectura, fomentan el aprendizaje, la lectura y la referencia visual de vocales, números y palabras, así como la estructuración de oraciones.
Otro educando del mismo grupo, Evaristo Camacho Figueroa, aprendió a leer y a escribir a sus 71 años a invitación de su asesora educativa. “(Antes) no había dónde (ir a la escuela) y cuando esto lo hicieron nunca pude venir, hasta ahora”, afirmó mientras señala el salón de la escuela primaria de la comunidad de El Terrero, donde se encuentra su círculo de estudios.
Aunque al principio se resistía a las invitaciones de sus compañeros, finalmente se decidió a estudiar: “No (estudio), ya estoy muy viejo para eso (pensaba), y en cambio ella (su asesora) me dijo que nunca era tarde para aprender: échele ganas y ya verá que se la va a pasar bien, me decía”, recordó Evaristo Camacho.
Por su parte, Guillermo Ruiz Navarro, de 52 años, explicó la importancia de reconocer y aplicar el conocimiento de los números, de las letras y las palabras en la vida diaria.
“Yo tengo como 3 o 4 meses en la escuela, me invitó la maestra porque no sabía muy bien leer, me comía las letras y he ido aprendiendo a juntarlas. No tuve escuela como debe ser y eso me motivó a aprender algo. He aprendido mucho, el tiempo que tengo ya leo más rápido, más clarito porque era muy lento y a veces ni alcanzaba a leer lo que decían los camiones.
“Es una seguridad en uno mismo, por ejemplo, veía a alguien que estaba leyendo algo en una revista o algo y me quedaba, también quiero leer, sí quiero aprender”, finalizó con gran entusiasmo Guillermo Ruiz.




