Aunque la falta de agua en diversas zonas de León fue un tema que cobró relevancia recientemente, en la zona poniente de la ciudad, sobre todo cerca de la salida a Lagos de Moreno, donde está Paseos de las Torres, Urbivilla y Brisas del Campestre, es, por desgracia, más habitual.
En la zona, ubicada lejos de la ciudad, hay que entrar a carretera para acceder. Su cercanía con el relleno sanitario hace que en ocasiones el aire sea muy molesto. La situación empeora no sólo por la falta de agua, sino debido al intenso calor.
José de Jesús Pineda vive en Brisas pero trabaja en Paseos de las Torres. Su testimonio es contundente: “El agua se llega a ir dos o tres días. Nos hemos aguantado, incluso, hasta una semana. Está bastante gacho, porque en toda la zona llega a ser normal, y tristemente, se está convirtiendo en algo nuevo, pero a lo que hay que acostumbrarse”.
Otro caso es el de Héctor Ávila, encargado de una tienda de abarrotes en la calle Torre Calzada, en Paseos de las Torres. “Llegó a venir la pipa, y nosotros nos valíamos de pura agua de garrafón. Así la fuimos llevando la semana pasada”.
El agua va y viene. Es una situación constante en aquella alejada zona de la ciudad.
CIFRAS MUNDIALES
La problemática de la escasez de agua es cada vez más común, no sólo en León ni sus límites con Lagos de Moreno, sino en todo el mundo. Dicho tema ha sido tratado por la ONU, que en su página web (http://www.un.org/es/sections/issues-depth/water/index.html) ofrece datos al respecto. A nivel mundial, de acuerdo con la OMS y la UNICEF, en 2017:
2,1 billones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura. 4,5 billones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura. 340 000 niños menores de cinco años mueren cada año por enfermedades diarreicas. La escasez de agua ya afecta a cuatro de cada 10 personas.




