En México existen 173 personas privadas de la libertad por cada 100 mil habitantes, de las cuales el 24.3% recibió amenazas o presiones para declararse culpable y sólo el 19.8% pudo ejercer su derecho de contactar con un abogado.
Lo anterior de acuerdo a la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL), que realizó por vez primera el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
A partir de la ENPOL se estima que, a nivel nacional durante 2016: se registró una tasa de 173 personas privadas de la libertad por cada 100 mil habitantes.
De la población privada de la libertad, 68.1% tenía entre 18 y 39 años; 94.1% sabía leer y escribir, y 72.1% tenía estudios de educación básica.
Al ser presentada ante el Ministerio Público, 67.6% fue informada sobre el motivo por el cual la acusaban y sólo 19.8% pudo ejercer su derecho de contactarse con un abogado.
El 24.3% de esta población recibió amenazas o presiones para declararse culpable.
De la población sentenciada, 84.6% fue recluida por delitos del fuero común, mientras que 17.7% por delitos del fuero federal. El 39.3% fue condenada por el delito de robo.
JUSTICIA ‘COJA’
La ENPOL estimó que 29.6% de la población privada de la libertad se encontraba en proceso de recibir sentencia. De este grupo, 68.9% está recluida por delitos del fuero común, en tanto que 34% por delitos del fuero federal. El 27.6% está acusada por el delito de robo.
De esta población, 43.4% lleva dos años o más al interior de un Centro Penitenciario mientras que 25.7% ha estado recluido entre 1 y 2 años.
De la población privada de la libertad, 31.9% se sintió insegura en el Centro Penitenciario donde está internado y 19.1% al interior de su celda.
Durante su estancia en el Centro Penitenciario, 33.2% ha sido víctima de una conducta ilegal; la mayor proporción 89.2%, por robo de objetos personales, mientras que 5% fue víctima de algún delito sexual.




