Cae la tarde en la Plaza del Baratillo y el domingo comienza a saber a despedida. Las puertas de La Casa de la India en México siguen abiertas en uno de los inmuebles del lugar, pero ya no por mucho tiempo.
Todavía bullicioso de turistas y locales, el recinto destinado al país invitado este año al Festival Internacional Cervantino (FIC), la India, sigue ofreciendo artesanías, como tallas de madera y telas, y un bufet de comida típica -completamente lleno- llamado Delhi Darbar Punjabi Dhaba.
En el último día del festival, la casa parece ya integrada a la cotidianidad de la ciudad.
Quizá ese gesto temporal, el de destinarle a la India un lugar tan céntrico de Guanajuato durante las tres semanas del festival, funciona como insignia de la presencia que el país asiático llegó a tener este año.
Para la edición 46 de la Fiesta del Espíritu, la India arribó con lo más ancestral de su cultura y arte, pero también con lo más moderno. Las calles y los foros se llenaron con música, danza y teatro de diversas regiones del país.
«Tuve la oportunidad de ir a la inauguración (Un pasaje a Bollywood), y no me gustó, sin embargo, el ballet folklórico de la India (Música y danza clásica Manipuri), precioso, como los grandes festivales», dice Sofía Quintero, oriunda de Guanajuato, durante un paseo frente al Teatro Juárez.
DELEGACIÓN INDIA
Otra insignia de esta unión: Con una tradición de 400 años a la espalda, la compañía Margi Kathakali presentó dos funciones, completamente vendidas, de una puesta en escena que traslada al lenguaje del arte escénico kathakali a uno de los emblemas de Guanajuato, el Quijote de Cervantes.
La delegación de la India fue así la más numerosa de los 60 grupos artísticos internacionales que llegaron al Cervantino. Otros 49 mexicanos completaron la programación de este año, con énfasis en los artistas del estado invitado, Aguascalientes.
Les Ballets de Monte-Carlo presentó una oscura reinterpretación de El Lago de los Cisnes; el centenario Teatro de Marionetas de Salzburgo hechizó a niños y adultos con la ópera Hansel y Gretel, y la activista abolicionista Harriet Tubman revivió en una nueva ópera, Harriet, comisionada a Hilda Paredes.
La Mala Rodríguez, Molotov y Hoppo! -este último, proyecto del vocalista de Café Tacvba, Rubén Albarrán- convocaron a los más jóvenes, mientras que la renombrada orquesta de cámara The Academy of St. Martin in the Fields complació al público de la música clásica.
Hubo, sin embargo, una mácula en el programa, con la cancelación de Slâv, producción del vanguardista director de teatro quebequense Robert Lepage que ha sido acusada de apropiarse la cultura de los esclavos negros de Norteamérica con un elenco casi completamente caucásico.
TAMBIÉN PARA BEBER
Por lo bajo, el FIC únicamente informó que, tras la cancelación de la misma producción meses atrás en Canadá, se veía obligado a hacer lo mismo.
Según las cifras preliminares del cierre de la edición, fueron 367 mil 249 los asistentes a las actividades del FIC. A Guanajuato, no obstante, acudieron más de 450 mil, según la Secretaría de Turismo.
Como cada año, la llegada de la noche por los fines de semana trajo consigo marejadas de jóvenes que salían a los bares del Centro de Guanajuato.
«Normalmente, es un festival cultural con muchos conciertos, música y arte, pero actualmente la gente también lo usa para beber. Solía vivir aquí en el Centro y era agotador porque había muchos borrachos todos los días», lamenta Sina, una alemana residente en León que también aprovecha el domingo.
En la conferencia de prensa de cierre, el nuevo Presidente Municipal de Guanajuato, Alejandro Navarro, aseguró que se implementó un operativo cero tolerancia. No obstante, por las noches fue común ver a visitantes ingerir bebidas alcohólicas en la vía pública.
Se perdió el saldo blanco: el 13 de octubre, un turista zacatecano falleció por asfixia en un lugar de hospedaje irregular.
GRAN ORGANIZACIÓN
Como desde hace 46 años, sin embargo, la Fiesta del Espíritu salió avante. Para Marcela Diez, directora general del encuentro, así será siempre.
«Hay una certeza de que el festival va a continuar como ha sido hasta ahora, no tenemos ninguna duda de que seguiremos teniendo grandes invitados, de que seguiremos teniendo una gran organización», dijo al informar sobre el último Cervantino de este sexenio.
Todavía sin noticias de una posible ratificación o si se plantean cambios fuertes al festival, que depende de la Secretaría de Cultura que encabezará Alejandra Frausto, Diez está convencida.
«Es una duda que no nos podemos plantear; hemos pasado muchas transiciones y aquí estamos», concluyó.
El próximo año, Canadá y Guerrero serán los invitados al Cervantino, con el tema «Migraciones» como el eje rector.
Por ahora, en el último domingo del festival, va cayendo la tarde y las puertas de la Casa de India en México, en la Plaza del Baratillo, están por cerrarse.




