Junto con el Coecillo, San Miguel es el barrio que por antonomasia define a León. Su crecimiento ha sido acelerado. Lo que empezó como un lugar donde vivían los indígenas antes de la llegada de los españoles, creció hasta convertirse en un pueblo, después un barrio, y actualmente en una parte de la ciudad, donde hay cientos de comercios y transitan por sus calles infinidad de vehículos.
El Barrio de San Miguel es un lugar donde habitan desde niños hasta personas de la tercera edad, todos mostrando arraigo al lugar en el que nacieron. Los mayores, recuerdan cuando muchas de sus calles todavía no estaban empedradas, y aspectos como el Blu-ray o los cybercafés eran producto de la imaginación más vívida de un cineasta de ciencia ficción. Lo que quizá muchos habitantes de este barrio desconozcan, es que sus raíces son ciento por ciento prehispánicas. Incluso, en el Archivo Histórico Municipal se pueden contemplar vasijas usadas años antes de la llegada de los españoles.
Cuando al leonés se le pregunta dónde quedan “Las ladrilleras” seguramente dirá que quedan en Libramiento, por el PAN estatal… pero originalmente, así se le llamó a donde hoy en día está el barrio, tal como lo afirma Carlos Arturo Navarro, cronista vitalicio de la ciudad:
PRE-SAN MIKE
“Entre los sitios arqueológicos mencionados, sobresalen por su antigüedad e importancia los de Alfaro, Ibarrilla, el muy destruido “Las Ladrilleras” en el ahora barrio de San Miguel, el cual, sólo por opiniones de algunos investigadores, puede ser uno de los más antiguos testimonios de los primeros grupos que habitaron estas tierras, aproximadamente por los años 300 A. C. De opinión similar por su remota referencia, el del Cerrito de Jerez, prácticamente desaparecido por extensión de la mancha urbana”.
El San Miguel de tiempos prehispánicos ha quedado olvidado con el paso de los siglos, y siempre es bueno recordar sus raíces gracias a los libros, la memoria oral y los registros arqueológicos. El libro sobre este barrio, escrito también por el cronista de la ciudad, es abundante en ese aspecto. San Miguel de la Real Corona fue consecuencia de la fundación de la Villa de León.
Al igual que sucedió con El Coecillo, cuando recién se funda la ciudad de León, San Miguel fue un pueblo independiente. El llamado “San Mike” empezó como un pueblo de indios, sus pobladores tuvieron sus propias autoridades: Gobernador, Alcalde, Regidor, Alguacil, etcétera. Se cree que para la fundación del pueblo se trajeron indígenas otomíes, y también que trajeron indígenas de Michoacán a cambio de tierras y trabajos.
“Los dos pueblos, San Miguel y el Coecillo -relata el cronista de la ciudad- sufrieron despojos de tierras y unidos en largos litigios, lograron recuperarlas. También padecieron vicisitudes, al igual que los pobladores de la Villa. Transcurrieron los años y de pueblos pasaron a ser dos barrios tradicionales”.
La fundación formal del pueblo de San Miguel, que años después se convertiría en barrio, fue en 1595. No se ha podido confirmar el mes y el día, por lo que se acepta que es el 29 de septiembre, pues es la fecha en que se celebra a los otros dos arcángeles: Rafael y Gabriel.
Hoy en día, San Miguel es parte de la ciudad. Se mezcla con toda la urbanización. De su época prehispánica, sólo queda el recuerdo y el estudio de la Historia.




