Freno a las caravanas pero no se decretó extinción de las barras.
El Gobierno de Nuevo León acordó con directivos de la Liga MX, Tigres y Rayados una serie de medidas con las que buscan reducir la violencia alrededor del futbol, pero no se incluye la desintegración de las barras.
En conferencia, el Secretario General de Gobierno, Manuel González, anunció que no estarán permitidas las marchas y caravanas hacia los estadios, y la asistencia de cualquier barra visitante, tras los hechos de violencia registrados en la ciudad previo al Clásico entre Monterrey y Tigres.
Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, sostuvo que es posible mantener estos grupos de manera ordenada.
«Pueden operar de manera correcta y funcional», expresó.
Dijo que se iniciará una depuración de las barras locales, y para ello se acordó que los equipos entreguen sus bases de datos a las autoridades estatales.
Entre otras medidas anunciadas está el convocar a la moderación de los medios de comunicación para que se evite propiciar violencia, así como la difusión de mantas o cualquier publicación en redes sociales de expresiones inciten a la misma.
«Lo qué queremos es disuadir la posibilidad de la violencia», expuso González.
A la reunión asistieron por Tigres el presidente, Miguel Ángel Garza; y Alberto Palomino, director de Operaciones de Sinergia Deportiva; mientras que por Rayados acudió José González Ornelas, presidente del Consejo de Administración.




