Ahí viene El Viejo del Costal.
Ese hombre misterioso que se roba a los niños y los mete en un costal mugroso.
Ahí viene. Así nos decían los abuelos cuando querían asustarnos para que ya nos fuéramos a dormir o para que no saliéramos a la calle a jugar.
Ese cuento viejo está de regreso.
Toda la semana hemos escuchado historias falsas del robo de niños en Guanajuato. Es un hombre malvado que anda por las calles, con el firme propósito de hacer el mal. Es un hombre perverso que deambula en las colonias o centros comerciales, buscando niños para venderlos baratos o para comérselos cuando tenga hambre.
Al primo de un amigo cercano -de un tío remoto-, le llegó un mensaje de WhattsApp, dando el aviso. Así decía: “Alerta en Jalisco y en todo el país hay un gran peligro en las calles se está dando aviso a todas las comunidades, pueblos y colonias, de robo de niños incluso dentro de sus cocheras. Niños que van solos a la tienda y regresan solos de las escuelas, atentos. Se está investigando esta ola de robos”.
Puros cuentos.
Puros chismes.
Ahora les llamamos fake news.
Noticas falsas. Rumores. Cuentos chinos de los vecinos que crecen en el WhattsApp y en las redes sociales, como si fueran ciertos.
El reto es frenarlos, antes de que causen pánico. El secretario de Seguridad Pública de León, Luis Enrique Ramírez, lanzó ayer un mensaje de audio, vía WhattsApp, advirtiendo sobre estas noticias falsas.
“La Secretaría de Seguridad Pública informa que hasta el momento no se tiene registro de robo de niños en León. Se exhorta a la ciudadanía a verificar las fuentes y veracidad de la información que reciben en redes sociales, las cuales, sin sustento, buscan generar pánico entre los padres de familia”. Así de claro.
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado, también envió un video sencillo, en donde explica cómo investigar la veracidad de las noticias.
El Viejo del Costal, está de regreso. Ahí viene El Lobo Feroz. Ahí viene El Coco. El Roba Chicos. El Hombre del Saco.
Sólo que ahora este señor desgraciado trae un Iphone, tuitea y feisbuquea como Luisito Comunica, y manda mensajes de WhattsApp a diestra y siniestra, y tiene al pueblo con la piel de gallina y los pelos de punta. Cuanta maldad hay en ese pinchi viejo.




