En este artículo voy a tratar de entender lo que significa el poder. Una definición aceptable es: ”La capacidad de hacer o ser algo, de ejercer un dominio hegemónico sobre uno y/o varios individuos. La habilidad de influir sobre ellos. Ser la autoridad suprema reconocida”.
Basado en esta definición, quiero analizar someramente lo que sucede a diferentes niveles, empezando con las empresas familiares hasta llegar a los altos mandos de organizaciones, gobiernos, etc.
El emprendedor inicia un negocio y con esfuerzo logra que este se vuelva importante, tanto en empleados como proyección en el mercado. Frente a los obstáculos que implica el entorno es un reto que pocos seres asumen. Sin considerarlos héroes, su función es importante para la comunidad por los empleos que genera y las contribuciones a la comunidad .A medida que pasa el tiempo, ese emprendedor adquiere la capacidad de ejercer un dominio hegemónico o influir sobre los demás, y eso se llama poder, (ver arriba). Sus decisiones son recibidas con interés, respeto, y sobre todo, son órdenes que deben obedecerse. El ejercer su poder de manera razonable es generalmente bien visto por los que lo rodean. Sin embargo, su poder es efímero y ese emprendedor(a) debe luchar contra su propia percepción, sobre todo cuando llega el momento de la sucesión. Muchos no la aceptan y se meten en un problema mayor que implica pugnas y situaciones difíciles y la inevitable pérdida del poder (la quiebra de la empresa o una pelea familiar) que anula todo ese gran esfuerzo. Hay que saber entregar el poder a tiempo y así trascender.
En muchas religiones, el poder espiritual lo ejercen los sacerdotes, y a mayor nivel jerárquico ese poder es casi absoluto, incuestionable y se termina con el fallecimiento o incapacidad del líder. Hay ejemplos en el Islam, las iglesias cristianas y, en menor grado, en otras religiones, pero existe un líder espiritual al que generalmente no se le cuestiona. Hay en la historia múltiples ejemplos de grandes hombres (lo siento pero han sido generalmente varones y eso no parece cambiar en el futuro) que ejercieron su poder para apoyar a sus feligreses, pero también para incitar a guerras y masacres interreligiosas, como aún persisten en diversas regiones.
Llegamos a los líderes políticos donde la elección de un gobernante por medios democráticos, o en forma dictatorial violenta hace que lleguen a puestos importantes personas que, a diferencia de la mayoría de la población, ansían ejercer su poder en los demás. Ese hecho no es bueno o malo per se, ya que ha habido personajes de todo tipo en la historia, pero lo importante es que en el fondo todos quieren sentir que tienen en sus manos y en sus acciones ese Poder. Reconozco que no me interesa obtenerlo, ya que puede ser una pócima que nuble la razón, o quizá sirva para grandes acciones. Hay que evaluar profundamente este tema en la actualidad.




