Adultos mayores piden al Fideicomiso de Obras Por Cooperación (Fidoc) que no les aplique elevados cobros de hasta 40 mil pesos por pavimentación de su calle “o comemos o pagamos”.
En manifestación afuera de palacio municipal, los integrantes de la Coordinadora Leonesa de Adultos Mayores (Clama), solicitaron a las autoridades que reconsideren su política social de cobros y tomen en cuenta que son personas que dependen de sus raquíticas pensiones, y no pueden pagar tanto cobro del Fidoc.
Ernesto Reyes, asesor jurídico de Clama, señaló que el gobierno municipal les debe hacer un descuento de 80% o hasta 100% a los que realmente no tienen para pagar, porque apenas si tienen algo para comer, para algunas medicinas o ropa.
La señora Victoria Medel Valadez, con domicilio en calle Oro, de la colonia Valle de Señora, expuso que el Fidoc le cobra 43 mil pesos de pavimentación, con abono de 6 mil 389 pesos cada mes, y gana muy poco con la venta de las carpetitas de tejido que hace poco a poco, y no le alcanza para pagar tanto dinero.
Por su parte, María Elena Mireles Rivas, quien vive en la calle Oxigeno, colonia Valle de Señora, indicó que el FIDOC le cobra 20 mil pesos de pavimentación, con abono de 2 mil 500 pesos, lleva 9 mil, pero ya no puede más porque pasa penurias, “o como o le pago al Fidoc”, dijo.
Luego está el caso de María de la Luz Torres Cortés, quien tiene su casa en la calle Sodio, colonia Valle de Señora, y su esposo Raúl Moreno Porras, quien tiene pensión de 3 mil pesos; les cobra el Fidoc 22 mil 600 pesos, no les alcanza para pagar, si muy a duras penas tienen para “mal comer”.
“De acuerdo con el Coneval, una persona al menos debe tener 3 mil 580 pesos para alimento, algo para medicinas, y para ellos dos, el ingreso de la pensión no les alcanza para comer, menos para pagar al Fidoc”, señaló Ernesto Reyes.
Otro caso más es el de Alberta Ramírez, quien también vive en la calle Oxigeno, en misma colonia, y a quien el Fidoc le exige 86 mil pesos de pago de pavimentación con abono de 4 mil 440 pesos cada mes; de tanto “llorarles” a los funcionarios del Fidoc, le bajaron el abono a mil pesos mensuales, pero ni para eso tiene dinero.
Por último, Esperanza López, de la calle Balcón de los Canguros, de la colonia Balcones de la Joya, tiene forzosamente que pagar al Fidoc 27 mil pesos, o le cobrarán recargos o tendrá riesgo de que le embarguen su casa, porque no puede pagar 600 pesos mensuales “¿cómo le voy a hacer?, no tengo tranquilidad”.



