Samanta Judith se quitó la vida según corroboró ya el Ministerio Público, y sus familiares no presentaron denuncia ni querella, pero los policías preventivos que la trasladaron siguen detenidos y les será resuelto a más tardar la madrugada de este viernes, si incurrieron en responsabilidad penal como encargados de la seguridad de la detenida durante el traslado.
Así lo explicó este jueves el coordinador de investigadores ministeriales del fuero común, Érick Neftalí Sánchez García, al referir las conclusiones que les han permitido hacer los estudios periciales y las indagaciones sobre la muerte de la joven arrestada la madrugada del miércoles en la colonia España, y quien llegó muerta, ahorcada con las agujetas de sus tenis, a la Central de Policía Poniente.
Los dictámenes de criminalística y de necropsia, han permitido concluir que Samanta se quitó la vida ahorcándose, dijo.
Añadió que el cuerpo de la joven no presentó más huellas que el surco líneal marcado en su cuello por el ahorcamiento y ese surco se corresponde con el instrumento empleado como fueron las agujetas de los tenis de la joven.
Pero la comprobación de suicidio no resuelve todo el caso. Los policías preventivos Braulio N y Elisa N. continuaban detenidos este jueves bajo investigación para el deslinde de su responsabilidad y eventualmente, para que enfrenten algún cargo en materia penal.
Ellos son los agentes que conducían el vehículo oficial, de número 456 en que fue abordada Samanta al momento de su arresto, y lo encargados del traslado a la Central de Policía Poniente, a la que llegó sin vida.
El Ministerio Público busca determinar si hay elementos para presumir que incurrieron en omisión de cuidado, en cuyo caso pueden enfrentar imputación del delito que resulte.



