Si hay un personaje polémico en la vida pública leonesa, y que además despierta toda clase de sentimientos, desde la empatía hasta el odio, es Roberto Zermeño, el actual dueño del Estadio León. A continuación, ofrecemos 10 aspectos que quizá no conocías de su vida, disponibles en el libro autobiográfico “Zermeño, héroe o villano”.
1.- Fue asesorado por Juan Velásquez, uno de los abogados más prominentes y exitosos del país, que jamás ha perdido un caso. Para mayores señas, fue también defensor del expresidente Carlos Salinas de Gortari, Luis Echeverría y el temible Arturo “El Negro” Durazo. Incluso, aparece junto con él en una fotografía de su libro.
2.- Durante sus años de juventud, convivió con dos expresidentes. Visitó la Residencia Oficial de Los Pinos, siendo representante de los Tecnológicos regionales, donde conoció a López Portillo. También dio un discurso ante Luis Echeverría, quien lo nombró delegado estatal del Instituto Mexicano de la Juventud (INJUVE) en Guanajuato.
3.- Creció en la colonia San Nicolás, al lado de sus padres, Sebastián y Antonia. Según su biografía: “vivía de manera muy humilde en un cuartito de 3 por 2, con sus padres y seis hermanos”.
4.- Nació en 1955, el mismo año que el equipo León ganó su cuarto campeonato de Primera División. Tardaría 37 años en volver a ser campeón.
5.- Ya en 1992, el Club León volvería a obtener el campeonato, y Zermeño era su dirigente máximo, quien cumplía 37 años.
6.- Cuando cumplió su condena en el Centro de Readaptación Social (Cereso) fundó un taller de calzado, con el que ayudaba a la reincorporación de los internos a la sociedad. Durante casi 4 años dio empleo a más de 90 internos, y muchos ganaban mil pesos semanales.
7.- En la sección fotográfica de su biografía, “Zermeño, héroe o villano” aparece en una fotografía al lado de Hugo Sánchez, pues le ofreció convertirse en entrenador del equipo León.
8.- Durante la década de los noventa, el techo del Estadio León estaba a punto de colapsar durante el torneo y tuvo que ser removido. Zermeño pidió ayuda al entonces gobernador, Carlos Medina Plascencia, pero este le respondió textualmente: “Roberto, el estadio es tuyo, así que tú le pones el techo”, por lo que -señala su biografía- tuvo que invertir 380 millones de viejos pesos.
9.- Cuando no fue dueño del equipo León, jamás abandonó su pasión por el futbol, por lo que se convirtió en dueño de Los Brujos de San Pancho, junto con sus amigos Efraín Dávalos y Carlos Velázquez.
10.- Con respecto a su polémica relación con Carlos Ahumada, en la biografía se advierte que Zermeño “no sabía del gran control político que tenía, debido a los niveles de corrupción que había llegado”. Es decir, “un gesto de buena fe”.




