En su aniversario número cincuenta, el fraccionamiento Jardines del Moral proyecta su nueva vocación de uso de suelo para mutar de zona residencial a espacio comercial y de servicios.
La traza urbana del nuevo y moderno fraccionamiento inició desde el año 1964, un periodo que coincidió con el aumento en la demanda de vivienda a causa de la construcción del nuevo “Eje Avenida”, o “Eje del Bajío” –como se conoció oficialmente al proyecto-.
La información hemerográfica revela que, en ese periodo, las fincas de las calles Gran Avenida, Manuel M. Acuña y Morelos fueron demolidas para abrir el espacio del que hoy se conoce como Bulevar López Mateos.
Algunas familias que vivían en los predios afectos y que fueron indemnizadas por la vía de la expropiación, buscaron su morada en los nuevos fraccionamientos que florecían en la periferia de la ciudad, como Jardines del Moral, Parque Manzanares, León Moderno, Satélite y ciudad Aurora.
LA MÁS ATRACTIVA
Entre las opciones, la más atractiva siempre fue Jardines del Moral, por las características americanas de su urbanismo, calles amplias y lotes con mucho espacio para construir la residencia ideal para vivir.
Así comenzó la construcción de las primeras casas entre las modernas calles que servían como modelo de un nuevo concepto de desarrollo urbano. En 1968, el esquema residencial se consolidó para abrir un emblemático espacio leonés.
En la parte alta, a finales de los años sesenta, floreció también la colonia Panorama, que fue una extensión del concepto residencial, aunque con diferente diseño.
Hoy, cincuenta años después, la colonia Jardines del Moral transforma su vocación hacia zona comercial y servicios varios, situación que reprochan muchos de los originales inquilinos que continúan viviendo en la zona.
En otros casos, las recamaras, sala y comedor de aquellas residencias se transformaron en oficinas, despachos y hasta restaurantes. La tranquilidad familiar cambió hacia los nuevos giros que incluyeron restaurantes y bares.
Jardines del moral cumple medio siglo, entre la valiosa historia de su pasado y la histeria de su presente, rodeados de vialidades primarias como Paseo de los Insurgentes, López Mateos y Campestre.
Una zona otrora periférica, hoy dentro de la mancha urbana de la ciudad y considerada céntrico sector.




