En redes sociales, ha surgido una vorágine de comentarios por un supuesto aumento al transporte público. Mientras tanto, el alcalde advirtió que no hay nada certero al respecto, ni siquiera una plática con empresarios transportistas.
De momento, no se ha barajado la posibilidad de un aumento formal, lo cierto es que quedan todavía muchas cosas por mejorar y superar en cuanto al transporte público, que, en opinión de los usuarios, es de por sí bastante caro y lento.
Una de las muchas usuarias es Ximena Alarcón. Es estudiante de Universidad, y además, empleada de mostrador en un negocio de perfumes. Sin dudarlo, se queja: “El transporte además de caro no tiene nada de vigilancia. Nunca falta el viejo cochino que se quiera pasar de lanza con una, y rara vez hay un policía, sobre todo en los paraderos de la línea 3. Pagamos sólo por transporte, no por seguridad ni respeto. Yo me he tenido que alejar de gente que me dice o me quiere hacer algo. Creo que eso deberían verlo”.
Entre los miles de viajeros que lleva a diario el Optibús, también está el caso de Luis Guillermo Aguiñaga, curtidor y padre de familia. A diario, hace más de una hora desde su trabajo hasta su casa. El motivo es sencillo: “El camión da muchísimas vueltas, cosa que antes de que implantaran la cochinada de la oruga no sucedía. Hago a veces hasta más de una hora, no le veo sentido a tanta vuelta”.
Por otro lado, las quejas en redes sociales son tanto constantes como variopintas.
Por ejemplo, el 28 de julio, el perfil de Facebook de la Red de la Dirección General de Movilidad anunció que cerraría el paradero Peñitas debido a la presencia de un panal de abejas. Los usuarios advirtieron que, por un lado, no mataran a los insectos y por otro, que mejor “se haga algo con las ratas” que rondan el lugar.
Asimismo, en los grupos de noticias y comentarios sobre León, Guanajuato, es una queja constante el mal servicio del transporte público, sobre todo en relación a lo llenas que van las rutas, lo mucho que tardan pero sobre todo, lo caro que está, pues en una simple “ida y vuelta” el usuario gasta más de veinte pesos.




