Ya rompimos otro récord en Guanajuato: el de más asesinatos cometidos en un par de días. Entre el jueves 26 y el viernes 27 de julio, 40 personas murieron en hechos violentos; el dato fue consignado no sólo por medios locales, sino también por la prensa nacional.
Con estas cifras y la nula capacidad de reacción de las autoridades, queda claro que al gobernador Miguel Márquez Márquez ya le urge entregar las llaves de Palacio de Gobierno a su sucesor y delfín Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.
La estrategia de Márquez no funcionó. El ambicioso proyecto Escudo, en el que se gastaron alrededor de 2 mil 700 millones de pesos, no sirvió más que para hincharle los bolsillos de dinero a un proveedor al que le dieron contratos sin concurso.
Esa será la cruz que tendrá que cargar Miguel Márquez cuando regrese a su embellecido Purísima del Rincón. El gobernador decidió que no participará en actividades públicas, y hace bien porque se va dejando malas cuentas y un reguero de sangre por todo el estado.
Los 40 asesinatos del jueves y viernes son muestra de que la política de combate al crimen simplemente no funciona. Esta ola violenta pegó en 10 municipios, particularmente en Irapuato, con nueve asesinatos, y Acámbaro, donde se registraron siete. El resto de las localidades son: Valle de Santiago (4), Tarimoro (4), Salamanca (3), Apaseo el Grande (3), Salvatierra (3), Yuriria (3), Celaya (2), Purísima del Rincón (1) y Guanajuato capital (1).
¿A quién le van a echar la culpa ahora? Cuando fui alcaldesa de León (2012-2015) la culpable de todos los males era yo. El PAN sufrió un duro golpe cuando gané las elecciones, e hicieron todo lo posible por boicotear y empañar mi gobierno.
Lo cierto es que los números son fríos: en mi administración logramos contener la violencia e implementar políticas en materia de prevención que darían frutos en el mediano y largo plazo, pero al recuperar el gobierno el PAN quiso empezar de ceros y como resultado registraron cifras históricas en asesinatos, como nunca se había visto.
Recibí el gobierno municipal con 179 asesinatos al año, y en 2013 los redujimos a 167. Entregué el gobierno con 154, la cifra más baja en los últimos tres años, mientras que para la mitad de la administración de Héctor López Santillana ¡se incrementaron a 324! Los datos son del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
No hay receta mágica para atender la inseguridad. Pero se tienen que tomar acciones decididas cuando claramente las cosas no están funcionando, por eso el Congreso no debe permitir que Carlos Zamarripa se mantenga como procurador de Justicia, y Diego Sinhue debe buscar un mejor reemplazo para Álvar Cabeza de Vaca.
¿Y qué debe hacer Héctor López Santillana? Gobernar. Urge.
Del 21 al 27 de julio hubo 81 asesinatos y 27 personas baleadas. ¿Cómo durmió esta semana, señor gobernador?
¡Nos leemos la próxima semana!




