Hemos de mostrar nuestro disgusto por las decisiones irracionales y las políticas equivocadas del bárbaro del Norte, destacando que el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a mostrar su desquiciamiento mental en forma de decisiones absurdas, como es el caso de la separación de niños y jóvenes de los padres migrantes ilegales.
La medida ha causado un revuelo mundial y una severa crítica y condena de todos los países y mandatarios del mundo por las condiciones inhumanas, pues ha recluido a 2,500 niños y jóvenes de ambos sexos de los cuales hay 25 mexicanos y el resto proviene de muy diversos países, principalmente Guatemaltecos, Salvadoreños, Hondureños y muchos países más en verdaderas jaulas en las cuales les obligan a permanecer como animales, tirados en el suelo en el día y durmiendo allí mismo sin ningún respeto a su dignidad humana. Imaginemos las condiciones sanitarias a las que están sujetos, la alimentación y atención médica mínima. Esto es un hecho cierto, perfectamente corroborado por todo el mundo.
Los padres de estos niños están encarcelados o simplemente recluidos quizá en una forma parecida en otras ciudades lejanas a donde se encuentran los niños en el estado de Texas, pero los padres desconocen el estado físico de sus hijos y tampoco tienen comunicación con ellos, ustedes se pueden imaginar el sufrimiento constante ante la ausencia de sus hijos y lo más grave es que no pueden hacer nada y solamente reciben la atención, tanto los niños y los adultos, de los cónsules, todos los que colaboran y numerosas asociaciones humanitarias de Estados Unidos para intervenir, ayudar, tratar de proteger en lo máximo y hacer las gestiones necesarias para su pronta reunificación y posible deportación en forma adecuada, si es que en última instancia no hay otra forma de defenderlos. Han conmovido al mundo las grabaciones y vídeos de los pocos corresponsales extranjeros que se les ha permitido estar cerca de ellos, sin poder hacer entrevistas ni hablar con ellos y se escuchan los gritos y los llantos de niños pequeños que buscan a sus padres, sufren enfermedades, hambre y frío con gritos y llantos desgarradores.
La orden terminante para que se ejecuten esa terrible órdenes es la frase del Presidente Trump, hablando que los migrantes tendrán tolerancia cero por que atentan supuestamente contra la seguridad nacional y las autoridades de Estados Unidos no están dispuestos a mantener a los migrantes y mezcla su odio con la amenaza de que los mexicanos paguemos el muro de la ignominia, que se hagan muchas concesiones en el Tratado de Libre Comercio.
Nuestro gobierno ha contestado con notas diplomáticas exigiendo respeto a la vida humana y rechazando los tratos crueles, especialmente a los niños, también ha permanecido firme el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, expresando que no es negociable el tema de migración con las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y el Presidente Peña Nieto ha confirmado que México de ninguna manera aportará ninguna cantidad para la construcción del muro.
El Presidente Trump sigue con su política de pelearse contra todo el mundo, incluso con la Unión Europea y con China, y a muchos países les ha impuesto aranceles para diversos productos y lamentablemente se avecine una guerra comercial de resonancia internacional con resultados que desconocemos, pero no son nada agradables y produzcan posiblemente graves consecuencias. También tomo la decisión de separarse del Comité Mundial de Derechos Humanos y reprobó cualquier acuerdo contra el cambio climático, del cual Estados Unidos es uno de los principales países del mundo que contribuyen a dañar la atmosfera de la planetas y atentan contra la vida humana y la naturaleza.
Con lo que no contaba es que su propia familia declaró públicamente que no estaba de acuerdo con las decisiones tomadas por él; su esposa Melania y sus hijos presionaron de tal forma, junto con las protestas mundiales, su propio partido Republicano que no lo apoyo y muchos gobernadores de la Unión Americana, tuvo que cambiar radicalmente su postura con un ordenamiento presidencial en el cual existe la prohibición de separar los padres de los hijos, en caso de encontrarlos sin la debida acreditación legal para estar en los Estados Unidos. Es una buena noticia pero el daño ya está hecho, pues ahora no encuentra la forma de volver a reunir a los padres y madres que están en cárceles y centro de reclusión en toda la Unión Americana para que puedan ser alojados en algún lugar especial en una forma más digna en centros de reclusión, con condiciones de mayor comodidad y mejor atención mientras que son deportados a sus países de origen, si el caso lo amerita.
Otro tema muy interesante es que se inicie la última semana para que todos los mexicanos podamos reflexionar y decidir el voto este próximo domingo 1° de Julio.
Hemos vivido en precampañas, campañas, la guerra sucia, los debates grotescos y la cantidad de promesas de todos los candidatos, que saben de antemano que no van a poder cumplir en su totalidad y destaca por su importancia la elección de Presidente de la República, 8 gobernadores, un jefe de estado, 500 diputados federales y 128 senadores, miles de diputados en los congresos estatales de todo el país y miles de presidencias municipales acompañados por sus regidores y síndicos. Es una elección definitoria inédita que ha costado al país demasiados miles de millones de pesos, gastados mayoritariamente en cosas inútiles, creando como es costumbre cada elección nuevos ricos, porque a río revuelto…
Hay un clima de todos los aspirantes a puestos públicos de miedo y de indecisión, al grado que han desertado más de 1,000 aspirantes y han sido asesinados más de 100 candidatos de diferentes partidos.
Podemos sentirnos orgullosos que en ningún momento el que escribe esta columna y los que me acompañan no tenemos filiación política con ningún partido y nunca hemos recomendado ni atacado a ningún partido ni a ningún candidato. Sólo quiero expresar con vehemencia que salgamos a votar de una manera consciente, pensando más en las personas, en su trayectoria y su posible utilidad para el cargo que quieren ostentar; seamos sensatos, el futuro de México como país está en juego, ahora más que nunca, pues estamos viviendo una crisis terrible y los ataques, sobre todo del Presidente Trump, que nos hace las cosas más difíciles y la tendencia mundial de muchos países que no quieren colaborar con el desarrollo de México, es interminable.
Piense primeramente en México, en su familia y en ustedes mismos y deseamos unas elecciones en las que no trascienda la violencia, el encono y que se acepten los resultados de lo que el pueblo decida en su momento.
A todos mis apreciables lectores les ofrezco una disculpa anticipada ya que con motivos de las contiendas electorales esta columna no será escrita las siguientes dos semanas.
Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado




