El 7-0, a la distancia, fortaleció a la Selección Mexicana.
«En esos momentos difíciles y de fracasos hemos construido el equipo que tenemos ahora y hemos iniciado como iniciamos el Mundial. No digo que no hubiéramos sido capaces si no pasamos por eso, pero sí fue un parteaguas para que hoy la Selección sea tan fuerte internamente, un grupo tan unido que a pesar de lo que hemos pasado no haya una torcedura que nos haga dudar.
«Y mentalmente, que sí iniciamos un sueño, y lo creemos, estás más cerca de conseguir lo que quieres, gracias a esos fracasos o resultados adversos hemos construido el equipo de ahora», comentó el capitán Andrés Guardado.
Pero si a alguien cimbró ese episodio fue a Juan Carlos Osorio.
«Hemos sufrido, y yo particularmente lloré esa derrota y gracias a ese ser superior, porque me ha dado para aguantar, porque no ha sido fácil, pero sería una experiencia que no cambiaría por ninguna otra», reflexionó el colombiano.
El timonel tuvo incluso que refugiarse con gente de su total confianza como Marcelo Bielsa.
«Creo que el juego contra Chile fue un accidente y nos enseñó a todos, particularmente a mí, que en cualquier día cualquiera le gana a uno y en cualquier día cualquiera lo puede golear a uno, y siempre hay que ir con plan A y B, como pensamos ir ahora. Nadie puede garantizar que no tenga un buen inicio en el partido y, por muy buena preparación y planificación, que exista el futbol como deporte aleatorio tiene lo impensable.
«A partir de esa derrota y, como diría Jorge Luis Borges, aprendí que en la victoria todos somos arrogantes si nos la creemos», comentó.




