Llegó la hora.
Hoy arranca el Mundial de Futbol Rusia 2018 y vamos a descansar de las campañas políticas.
Hoy ya no importa si el PAN tiene muchos votos, o si el PRI crece, hoy por hoy, nos preocupa que México meta goles.
Las campañas políticas deben pelear espacios con el Mundial.
Hoy, por ejemplo, los candidatos no organizaron eventos a las 10 de la mañana. Ni locos. El planeta estará al pendiente del evento deportivo más atractivo del año y no hay lugar para mítines, ni para aburridos actos de campaña.
Héctor López Santillana tiene un evento a las 12 del día para presentar su propuesta sobre un tema especial: Deporte. Es decir que se va a esperar a que termine el primer juego entre Rusia y Egipto para explicar su propuesta para el tema deportivo.
El candidato del Verde, Felipe Arturo Camarena, tiene un evento a las 9 de la mañana, en la Universidad de Guanajuato, pero van a tener que hacer todo muy rápido para que pueda concluir antes de las 10, cuando empieza el primer partido y el mundo se detenga. Después Camarena, tiene un evento a las 7 de la noche, cuando ya todos habremos visto los goles y las repeticiones.
La agenda ya está dominada por el Mundial.
A quién le importa lo que haga un candidato cuando juega Rusia. A quién le interesa un pleito entre aspirantes, cuando queremos ver tiempos extras y penales. A quién le interesa una propuesta, cuando el honor de la patria está en juego en el partido contra Alemania. El Mundial opacará a las campañas. La atención del mundo estará en un balón que corre de un lado a otro, con todas las naciones en competencia mundial.
El Mundial está aquí, como usted lo quería ver.
Y todos los días habrá juegos durante las mañanas, ganando los temas de conversación a los candidatos y a las campañas. Hay que ver a los valientes que se vayan a escuchar un discurso cuando juegue España o Francia. A ver cuántos prefieren salir a un mitin cuando esté en la cancha Lionel Messi o Neymar.
La pregunta más frecuente en estos días será: ¿A quién le vas? ¿A Andrés Manuel López Obrador? ¿A Ricardo Anaya? ¿A José Antonio Meade? ¿A Diego Sinhue? ¿A Gerardo Sánchez?. Y entonces responderemos muy cínicos y desvergonzados: A Portugal de Ronaldo y a Colombia de James.
Las campañas pasarán a segundo plano.
Ya no queremos votos, sino goles. No queremos hablar de urnas y casillas, sino de porterías. Ahora nos importa más el árbitro que el INE. La única promesa importante es la de llegar al quinto partido. Y el único candidato que tendrá derecho a opinar es Cuauhtémoc Blanco. Más futbol. Y menos política.




