Resultó imperdonable para la Real Federación Española de Futbol el hecho de que Julen Lopetegui hubiera firmado con el Real Madrid para llegar a la Casa Blanca apenas terminando el Mundial, cuando dicho certamen aún ni comenzaba. Y esto quedó completamente expuesto con el súbito y sorpresivo anuncio hecho por el presidente del mencionado organismo, Luis Manuel Rubiales, sobre el despido irrevocable del ahora exentrenador de la Selección Española.
Luego de una jornada de tensión tras el anuncio oficial del Real Madrid y la confirmación del mismo Lopetegui sobre su acuerdo contractual, Luis Rubiales no lo pensó más y, con el respaldo absoluto de la RFEF, ayer muy temprano, madrugada de México, decidió rescindir de manera inmediata el vínculo legal entre el director técnico de origen vasco y ‘La Roja’.
Lo crítico de la situación y aquello que hace retumbar a la selección hispana hasta las entrañas, no es el hecho del cese de su entrenador, sino la premura y hasta poco análisis con la que se realiza: apenas 48 horas antes del debut de España en el Mundial de Rusia 2018 ante el combinado portugués.
Fuentes al interior de la concentración, afirmaron que los jugadores líderes del equipo se opusieron rotundamente a la salida de Lopetegui y se lo manifestaron a los directivos, máxime al pensar que ya llevaban un proceso de dos años con el vasco luego de la renuncia de Vicente del Bosque, pero sus argumentos fueron desoídos y resultaron insuficientes para la toma de dicha decisión.
Las razones
“Nos hemos visto obligados a prescindir de Lopetegui”, fue lo aseverado por Luis Manuel Rubiales en comparecencia ante los medios.
Según lo declarado por el presidente de la RFEF, no fue por el hecho de que el DT estuviera arreglándose con otro equipo para luego del Mundial, sino las formas en las que esto se dio: “Es un profesional integro (Lopetegui), pero las formas no han sido las correctas”, aseguró Rubiales.
¿Y Lopetegui?
El ahora exentrenador de La Roja salió de las instalaciones en Krasnodar, campamento de la Selección Española, al mismo tiempo que se hacía la presentación de su sucesor.
Después abordó un vehículo que lo habría de llevar al aeropuerto para tomar un vuelo de regreso a España. Antes de ingresar a la terminal, avanzó buscando evadir los cuestionamientos de la prensa, a toda prisa y cabizbajo, respondiendo con frases casi inentendibles, en voz baja y que más parecían balbuceos que oraciones, donde apenas se alcanzó a escuchar un escueto “estoy muy triste”.
Hasta el momento se sabe que, lo más probable, es que esté siendo presentado como nuevo director técnico del Real Madrid hoy mismo pese a toda la coyuntura que se generó por dicho fichaje.




