Los microempresarios abundan en el Estado de Guanajuato, quienes siempre buscan innovar y ofrecer alternativas. Ya sea en cualquiera de los municipios o en la carretera rumbo a Silao.
José Jesús Villanueva es un ejemplo de ello, pues ha sabido vender, además de tortas, sillitas y caballitos para bebés. Originalmente, su negocio empezó hace 40 años. Se trata de un negocio familiar, con su padre. Con el paso del tiempo se convirtieron en un aspecto icónico de los viajeros que iban a Querétaro, Guanajuato Capital o Ciudad de México.
“Comenzamos a vender sillitas a los viajeros. Primero se vendían excelentemente, pero con el paso del tiempo incluimos tortas porque queríamos vender más. Ahora, son las tortas lo más exitoso que tenemos”.
A diario, a la entrada de Silao de la Victoria, José de Jesús comienza a vender su producto. Es su padre y los carpinteros que trabajan para él quienes se encargan de maquilar sus productos de madera.
Todo lo miden y detallan previamente. Entre 200 y 250 vende las periqueras y caballitos, mientras que las tortas cuestan 25 pesos.




