Lejos de causar miedo o desconcierto, la supuesta “bomba” en pasaje Catedral, sólo provocó en los transeúntes, clientes y locatarios, comentarios de burla y escarnio al respecto.
El viernes, en el transcurso de la mañana, policías y militares cercaron la zona aledaña al Pasaje Catedral, pues se había recibido una supuesta amenaza de bomba. Llegaron no sólo patrullas de la policía y un convoy del ejército, provocando expectativa de toda la gente alrededor. Después de unas horas, se llegó a la conclusión de que no se trataba de un artefacto explosivo, sino de una botella con alacranes.
Lo que primero empezó como miedo y desconcierto, luego se transformó en mofa y burla por parte de la gente. Uno de ellos fue Ulises Domínguez, quien no pudo sino dejar escapar una carcajada cuando se le preguntó al respecto.
OPINIÓN
Otra persona fue Valeria Salgado, quien trabaja en la Zona Centro: “Supongo que han de haber actuado conforme a los protocolos, pero no deja de ser muy chistoso, pasamos del miedo a la carcajada de un rato a otro”.
Los comerciantes del interior del Pasaje, por su parte, prefirieron ignorar la situación. Muchos de ellos continuaron con sus actividades cotidianas. Algunos lo ignoraron, a otros les fue completamente indiferente.
En redes sociales, el característico humor socarrón tampoco se hizo esperar. Por ejemplo, en la página de Facebook de este medio, no faltaron quienes refirieran al “Mochilas”, famoso vagabundo que ronda las calles de León, como el responsable, evidentemente en un tono sarcástico. Por otro lado, las burlas hacia las autoridades en redes sociales fueron la comidilla desde la tarde del viernes hasta la tarde del sábado.




