En un país en el que un candidato a presidente de la República fue asesinado meses antes de celebrarse las elecciones políticas, cualquier cosa puede pasar. Hoy en día, en una época tan convulsa y tan cambiante, pueden esperarse diferentes “sorpresas”, previo a los comicios. Si bien no se trata de un hecho tan impresionante y representativo como el que ocurrió en marzo de 1994, mes y año en el que murió Luis Donaldo Colosio, la reciente dimisión de la única candidata a la presidencia de la República, merece no sólo la atención pública, sino reacciones de diversos tipos. Resultó pues, sorpresivo, que a principios de la semana que concluye, Margarita Zavala anunciara en un programa televisivo transmitido a nivel nacional, su retiro de la contienda electoral.
Sus supuestos motivos: Por un principio de congruencia y honestidad política. Se trataba de la única candidata ciudadana mujer, que ofrecía luchar por mejores condiciones precisamente para el género femenino y por lograr un ambiente más seguro y más justo para los mexicanos. Margarita Zavala, contaba con cierta experiencia política, pero quizás le faltaba camino por recorrer, para llegar a ser “presidenta”.
Su renuncia evidentemente fue cuestionada con mayor inquietud por los simpatizantes de Morena. Se ha dicho que se trata de un retiro concertado con la alianza que encabeza el candidato Ricardo Anaya, con el ánimo de dividir la votación y ayudar al elector que a estas alturas, aún se encuentra indeciso. Cualesquiera que hayan sido las razones de Zavala, sin duda este acto resulta simbólico y no servirá para “darle la vuelta” ni a las encuestas ni a los resultados electorales que se esperan. Según la última encuesta presentada por Mitofsky, a estas alturas de las campañas, sería difícil que Ricardo Anaya alcanzara a López Obrador, quien al día de hoy, resultaría como el aparentemente indiscutible vencedor. Según los resultados más recientes, publicados por la prestigiosa casa encuestadora, Andrés Manuel hasta ahora, reúne un 32.6% de la preferencia electoral; Ricardo Anaya un 20.5% y José Antonio Meade, el 14.5%.
El Bronco se ubica en un 2.9%, y la que fuera candidata independiente a la presidencia, reportaba un 2.7%. Con la renuncia de Zavala, el panorama quizás no cambiará de manera radical. La casa encuestadora referida, reporta un 26.8% de personas que no respondieron respecto a su preferencia electoral. En ese porcentaje de indecisos, se ubican los votantes que definirán los resultados, el próximo primero de julio.
Por otro lado, existen sin embargo, varias teorías que indican que las encuestas en realidad sólo sirven para marcar tendencias y que el voto se decide en el último momento, en las casillas, antes de cruzar la boleta. Queda escaso mes y medio para que terminen las campañas. Entre novedosos jingles radiofónicos que aún se animan a “lanzar” las diferentes alianzas políticas, entre ataques que van subiendo de tono y un esperado segundo debate, van definiéndose los resultados, pero sin duda, la renuncia de la que hubiera sido la única candidata a la presidencia de la República en esta ocasión, no cambia el panorama. ¿O sí?
marcialca@yahoo.com
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