El alcalde interino de Irapuato, Xavier Alcántara Torres, determinó retirar a la Policía Municipal del combate al robo de combustible, luego de que el Cártel Jalisco Nueva Generación amenazó con matar a dos agentes por cada huachicolero caído.
La semana pasada tres policías fueron ejecutados en dos ataques.
Antes de iniciar con los atentados a preventivos, el CJNG colocó mantas donde advirtió que van contra agentes.
En la manta se mencionan nombres de policías municipales y de supuestos agentes de la PGJE ligados a la delincuencia.
El Presidente Municipal afirmó que la Policía ya no participará en el combate al robo de combustible a Pemex porque es un delito del orden federal.
«Las corporaciones federales tendrán que hacerse cargo de su responsabilidad porque nosotros estamos poniendo los muertos y eso obviamente que no es justo. La Policía Municipal es preventiva, no investigadora, ni anda detrás de este tipo de delitos», señaló.
«Ya se giró la instrucción para que sea la federación que se responsabilice de estos delitos», indicó.
Dentro de los policías caídos por ataques este año, se encuentra el director operativo de la corporación, Javier Castañeda Vargas, quien fue ejecutado en enero pasado.
La semana pasada fueron abatidos tres; entre ellos el comandantes Francisco Javier González Andaracua, emboscado cuando terminó su turno y conducía un vehículo, lo que desató una persecución, balacera y la muerte de una mujer inocente y un delincuente.
En otro ataque, realizando labores de vigilancia en la comunidad Tomelópez, fueron acribillados el comandante Francisco Zavala Díaz y el oficial Juan Ángel Huerta a bordo de una patrulla.
De acuerdo con cifras de Pemex, Guanajuato ocupa el tercer lugar nacional en robo de combustible a través de ordeñas a ductos.
En una reunión celebrada el martes pasado, en Salamanca, con el Grupo de Coordinación Guanajuato, el gobernador Miguel Márquez afirmó que el 80 por ciento de los homicidios en Guanajuato se relacionan con el huachicol.




