El tradicional barrio del Coecillo se prepara para la temporada de lluvias. Sus habitantes no han olvidado, hasta el momento, cuando en 2016 las lluvias fueron tan intensas que el arroyo del muerto terminó desbordándose.
La ciudad de León ha tenido un registro histórico de inundaciones notables. Así consta en el libro “Inundaciones graves de León 1608-1998 escrito por el cronista vitalicio de la Ciudad, Carlos Arturo Navarro Valtierra. Una de las más memorables y trágicas fue la de 1888, de modo que se trata de algo inherente en la ciudad, a lo que generaciones enteras están acostumbradas.
En 2016, la privada de la calle Herreros sufrió como pocas veces, cuando el arroyo del muerto, que se encuentra detrás del inmueble, se desbordó, inundando prácticamente todas las casas del edificio y provocando daños irreparables. El hecho fue registrado por este medio informativo, y hasta el día de hoy es recordado con miedo y tristeza por los habitantes del lugar… pero también con mucha cautela y precaución.
Precisamente por eso, Ramón Mares, habitante de la privada antes mencionada, quien hace dos años vivió la inundación en carne propia, ha solicitado apoyo a Obra Pública para que limpien el cauce. Aún no se cumple el plazo, por lo que los vecinos esperan el momento conforme se acercan las temporadas de lluvias.
En el Arroyo del Muerto puede verse claramente la acumulación de basura y maleza. Es perceptible el hedor a humedad y aguas negras. Hasta el momento la situación es tranquila y nada ha pasado a mayores… sin embargo, de acuerdo con Fernando Guzmán, nunca está de más prevenir.
“Las inundaciones en los barrios viejos de León ya son algo usual. Más que enojarnos o tener miedo nos preparamos. Hay que prepararse siempre”.




