El Síndrome de Down se caracteriza por una alteración genética, es decir, tener tres cromosomas en el número 21, en lugar de existir sólo dos, por ello se conoce como trisomía 21.
“No se conoce exactamente la causa de este síndrome, sólo que existe una alteración genética, aunque últimamente ha habido avances en el tema no hay conclusión específica de su origen”, señaló el jefe de División de Pediatría del IMSS, Manuel López Martínez.
Agregó que se ha observado que existe cierto riesgo de que un bebé padezca Síndrome de Down si la mujer se embaraza antes de los 18 años o después de los 35, sobre todo en este último periodo, aunque aclaró que cualquier mujer que se embaraza tiene cierto grado de riesgo.
Este síndrome se presenta en uno de cada 2 millones de nacimientos y a esos pacientes generalmente se les presentan otras enfermedades, además de nacer con más proteínas de lo normal, por lo que su musculatura es débil al nacimiento.
Las personas con ese Síndrome tienen ciertos rasgos definidos, como ojos rasgados, puente nasal deprimido, ancho de la cabeza acortado y manos cortas, así como retraso en crecimiento intelectual y físico.
Además, explicó, tienen más riesgo de padecer cardiopatías, afecciones en tubo digestivo y leucemias.
Mencionó que hasta el 45% de los pacientes presentan cardiopatías congénitas, la más común es la persistencia del conducto arterioso, en grado leve hasta moderado y pueden llegar a requerir algunos casos de cirugía.
El especialista indicó que es importante no dejar que los pacientes desarrollen hipertensión pulmonar ni insuficiencia cardíaca, para lo cual deben tener tratamiento apropiado y oportuno.
Estos pacientes requieren atención especial para una mejorar calidad de vida, resaltó.



