“En este contexto, el municipio de León está pidiendo lo que es un permiso de venta, pero nosotros en primera instancia no vendemos un departamento, sino la idea de realizar un proyecto a futuro”.
Las palabras anteriores fueron expresadas por Luis Armando Ramírez Zendejas, director de finanzas de la empresa “Calli Constructorres”, con relación a la clausura llevada a cabo por parte de la Dirección de Desarrollo Urbano por carecer de permisos para la venta de departamentos en León.
AMBIENTE HOSTIL
Ramírez confesó que siente un ambiente hostil debido a su proyecto, y que incluso ha recibido amenazas vía Whatsapp. Esto ocurrió hace tres semanas, antes de la clausura por parte de las autoridades leonesas.
Asimismo, Ramírez mostró los documentos que le dan a firmar a los clientes a este medio informativo, apuntando que lo que presentan es un modelo innovador y distinto, sin nada que esconder u ocultar.
Expresó que mucha gente no ha entendido esa dinámica, excepto las solicitudes que ha concretado. Incluso cuentan con clientes que lo pagan de contado. Finalmente, cuando se termine de construir el inmueble, paralelamente se entregará un contrato de arrendamiento donde se comprometen a buscar un inquilino, que a su vez pagará la renta, pues se hizo la homologación con los ingenieros de la empresa, que fue de 10 mil metros por metro cuadrado.
“Todo lo que se está metiendo directamente es por parte de los enganches, que en su momento se va a realizar cuando ya tengamos un proyecto, y al tenerlo, el plan ejecutivo se ingresa al municipio a Desarrollo Urbano, que espero que para ese momento tenga la conciencia y el entendimiento que estamos trayendo economía al municipio de León”.
Esperó que la gente de Desarrollo Urbano vea el proyecto de manera positiva, hasta esa instancia les dará los permisos de uso de suelo, los lineamientos, estudios de impacto ambiental y todo lo que compete a las cuestiones técnicas y legales, y no necesariamente tengan que ver con Desarrollo Urbano.
Por otro lado, advirtió que el proyecto es mucho más barato, y que prefiere dárselo a los clientes que a un socio capitalista. “Hay muchos clientes que están conscientes de esto, pero este producto no es para los que les encanta comprar caro, sino para quienes desean tener un patrimonio y se quieren volver inversionistas, pero no saben cómo”.




