El décimo sucesor de Don Bosco, el Rector Mayor Salesiano, Ángel Fernández Artime, arribó de visita a León, llama a la sociedad y salesianos a trabajar más para rescatar a los niños de la calle, para que no caigan en manos de las mafías, el alcoholismo, adicciones a las drogas y delincuencia.
Recorrió calles de la colonia San Juan Bosco, en medio de un gran recibimiento de niños, jóvenes, padres de familia, entre cánticos, júbilo, confeti y bienvenida con mariachi.
“El cuerpo de San Juan Bosco está en Turín, Italia, pero su corazón está aquí en León”, cantaban, “se ve se siente un Ángel está presente”, coreaban los jóvenes, niños y adultos “sí, sí, sí, el corazón de Don Bosco está aquí”…
“Cada vez hay más niños de la calle, es la gran preocupación, tenemos que trabajar más todos para rescatarlos, tenerlos con nosotros y no dejar que caigan en las redes de las mafias, el alcoholismo, las adicciones, violencia, delincuencia”, expresó.
REDES DE ATENCIÓN
La sociedad, los salesianos, autoridades, las instituciones sociales, dijo, “tenemos que tentarnos el corazón pensando en los niños de la calle, viendo cómo tenerlos con nosotros, en la casa, tenemos que trabajar en redes de atención”.
Visitó el Colegio Oratorio de la colonia San Juan Bosco, dialogó con alumnos, maestros, padres salesianos, en donde los exhortó a seguir con la misión encomendada por Don Bosco.
Luego salió a las calles, saludó a quienes salían a su encuentro, a los niños, a madres y padres de familia, jóvenes, en una tortillería le ofrecieron una tortilla que comió y compartió con las personas cercanas.
En el templo de San Juan Bosco, lleno de personas de todas las edades, les pidió ser auténticos salesianos, que significa tener opción preferencial por los más pobres y necesitados, por los niños más desfavorecidos y las niñas más golpeadas y maltratadas, para darles atención y extender la mano de apoyo.
FAMILIA SALESIANA
“Nosotros somos familia salesiana que acoge a cualquier persona que toca a nuestras puertas y que tiene que sentir que es acogida, apoyada, bien tratada, con dignidad, bien recibida”, expresó.
Los invitó a que estén de puertas abiertas para ayudar a los niños y niñas necesitados, a las personas, a compartir y estar en comunión con ellos, a crecer en identidad salesiana.
A los jóvenes que salen del Colegio Oratorio, de la Casa del Niño Don Bosco, de los centros de atención y capacitación, que no se olviden de los demás y se comprometan a ayudar y continuar con la obra y servicio salesiano de Don Bosco.
Luego celebró misa en el templo de San Juan Bosco, por el bien de las familias, los niños y niñas, los jóvenes, por el bien y la paz de la sociedad.




