¿Cómo crear un país por diseño? Este era el sugestivo título de un correo electrónico que recibí, hace unos días, por parte de Salvador Alva, presidente del Tecnológico de Monterrey, con un video que contenía un discurso del Primer Ministro de Singapur. En la introducción del mismo, el exdirectivo de PepsiCo narra, emocionado, cómo Singapur pasó del subdesarrollo, a ser una de las cinco potencias más desarrolladas del planeta, en solamente cinco décadas.
Esto, continúa el Ingeniero Alva, no fue por simple casualidad o suerte, sino que fue el resultado de un diseño bien planeado e impecablemente ejecutado, a partir de una visión de futuro, una apuesta al talento y la búsqueda del florecimiento humano. El video habla de posibilidades y de lo que un país puede llegar a ser.
Aclaro que este no es un texto de análisis del régimen democrático en Singapur. Dicho lo anterior, Singapur utilizó herramientas propias del pensamiento de diseño. Este es un método para promover la solución de problemas de una forma creativa, que popularizó la universidad de Stanford en la década de los 80. Comienza por el descubrimiento y la comprensión de algún problema. Es decir, implica el uso activo de todos nuestros sentidos y actuar de manera empática, para definir el problema. Una vez que se ha definido, se deben pensar en distintas soluciones y generar prototipos de aquellas que se consideren más innovadoras y más adecuadas para resolver el problema identificado. Posteriormente, se prueban estos prototipos, para realizar las correcciones que sean necesarias, hasta llegar a la solución más factible.
Por medio de ejemplos en los sectores de vivienda y agua, el Primer Ministro de Singapur evidencia la importancia de identificar problemáticas y planear soluciones integrales, desde un enfoque social, económico y político, con una visión de largo plazo, utilizando la experiencia adquirida y construyendo sobre aquello que ya se encuentra funcionando.
El reto es crear un país con un entorno de vida sobresaliente, bien planificado, tecnológicamente avanzado y sustentable; en el cual, el espíritu humano pueda florecer. Para ello, se necesita concebir, diseñar e implementar cada pieza, entendiendo que, cada una de ellas, es parte de un todo más grande. En este proceso, participan el gobierno, la iniciativa privada y la ciudadanía por igual.
En su mensaje final, el rector del Tecnológico de Monterrey, habla de cómo podemos inspirarnos en las historias de otros países, para movernos a la acción y conseguir lo que aspiramos llegar a ser. Esto hace necesario movernos de un enfoque a los problemas a un enfoque basado en las soluciones y en el potencial que tenemos como nación.
Por ello hace un llamado a los candidatos a la Presidencia de la República para elevar su discurso, para hacer propuestas que nos permitan imaginarnos un México posible, que nos sorprenda y que nos genere un sentimiento de orgullo y de unidad. En este sentido, los ataques personales y la crítica al pasado deben quedar fuera. Exijamos a los candidatos las propuestas para construir el México que puede ser.
@ituartemarumoto




