Un ataque y posterior enfrentamiento a balazos entre hombres armados en la colonia Casa Blanca dejó un saldo de tres muertos, ayer martes, por la tarde.
Vecinos, de manera anónima, refirieron que tanto las personas fallecidas como los agresores se dispararon mutuamente, hasta que luego un silencio prolongado anunció el fin de la refriega mortal.
En la balacera se utilizaron armas de alto poder, entre ellas fusiles de asalto Ak 47, así como calibres 380 y 9 milímetros (dato extraoficial) según los casquillos hallados sobre el arroyo de la calle Joaquín Pardavé.
“Al principio pensé que se trataba de ruidos como los que hacen las tenerías de aquí cerca, pero después supe que en realidad eran balazos, se tiraron mutuamente entre unos a otros”, expresó un anónimo.
LLEGARON EN UN JETTA NEGRO
El suceso se reportó al número de emergencias 911 a las 17:57 horas, cuando vecinos alertaron a las autoridades de una balacera sobre la calle Cristina Ortega, en la colonia antes referida y que había varios lesionados, dos sobre la vía pública, según se dijo en ese momento.
Al lugar arribaron elementos de la Policía Municipal, junto con paramédicos, quienes hallaron aún con vida a un hombre, identificado extraoficialmente como Sergio y lo llevaron al Hospital donde momentos después se reportó su fallecimiento.
Momentos antes de la hora indicada, arribó a la calle Cristina Ortega, cuadra comprendida entre Joaquín Pardave y Carlos Iriarte, un comando armado de al menos 5 hombres que vestían ropas holgadas, a bordo de un Volkswagen Jetta negro y que tomaron por sorpresa a tres hombres que estaban en el pórtico de un domicilio casi esquina con la Pardavé, a bordo de un Ford Mondeo de color gris, a quienes comenzaron a disparar (presumiblemente).
Dos de los que estaban en el carro bajaron y comenzaron a correr, mientras el conductor disparaba desde dentro, pero lo superó el fuego enemigo, al parecer los pistoleros portaban fusiles de asalto y armas cortas pero de grueso calibre.
Inclusive la carrocería del auto gris presentó a simple vista varios impactos de bala, al igual que el parabrisas, en el que se observó 7 impactos del lado del copiloto.
Acto seguido, los del Jetta regresaron al auto y huyeron a toda velocidad con rumbo desconocido, la zona de la balacera se mantuvo acordonada una cuadra a la redonda mientras peritos y personal del Semefo realizaban su labor.
El conductor del auto Mondeo quedó al volante del mismo, con el cinturón de seguridad puesto y como recostado hacia su lado derecho, la segunda víctima, tampoco identificada, de entre 20 a 25 años, cayó abatida a unos metros del auto Ford, con el cráneo destrozado.




