La polémica respecto a la posible proyección del episodio final de Dragon Ball Super no cesa. En San Francisco del Rincón, la dependencia SFR Joven señaló que se encuentra gestionando la posibilidad de que esto se haga posible.
Al respecto, Gabriel Guerrero, director de SFR Joven, fue muy enfático al afirmar: “Estamos buscando el permiso, y estamos revisando si hay opción de que alguna otra empresa nos pueda dar dicho permiso. También es un hecho que no vamos a incurrir en ninguna ilegalidad, y que no tenemos ni ánimo ni fin de lucro”.
El lunes por la tarde, el estudio Toei Animation difundió, en su cuenta de Twitter, que no permitía la proyección en plazas públicas de las ciudades no solo mexicanas, sino latinoamericanas. Invitó a los fanáticos a seguir las plataformas digitales legales, y sobre todo, a respetar los derechos de autor.
Como era de esperarse, la euforia mediática no se hizo esperar en el Facebook de habla hispana. Hubo usuarios que se burlaron, otros que se indignaron, y quienes advirtieron, entre en broma y entre en serio, que en México la piratería es lo más común. Una de las opiniones más usuales fue que mientras no se lucrase y se transmitiera en plataforma oficial, no había problema.
Lo que empezó como una simple petición en redes sociales, se ha magnificado hasta llegar a países como Perú, eso sin mencionar buena parte de México.
Guerrero apuntó: “Lo que interpretamos del comunicado de Toei Animation, es que se refieren a espacios como bares o restaurantes, donde sí hay un fin de lucro y de generar dividendos, pero estamos analizando la situación jurídica para hacerle saber a los jóvenes del municipio una respuesta”.
Con respecto a las peticiones de los jóvenes mexicanos sobre Goku y sus aventuras, así como el impacto social que ha generado, Guerrero reconoció que se trata de nuevas dinámicas, no solo sobre la mercadotecnia, sino de servicios públicos y su acceso a las autoridades a través de redes sociales.



