A diario, miles de ciudadanos de San Francisco del Rincón atraviesan la calle Madero, ya sea a pie, en bicicleta, coche o motocicleta.
Muchos de ellos desconocen, quizá, que se trata de un lugar lleno de historia y trascendencia.
La calle Madero lleva directamente al Centro de San Francisco del Rincón y continúa más allá.
Está repleta de diferentes locales, como lo son bancos, puestos de tacos y tamales, pizzerías, las infaltables sombrererías típicas de la ciudad; hoteles, fondas.
Es una zona que destaca por su pujante comercio, pero también por su importancia histórica.
DE LA REAL A LA MADERO
Corría el año 1881 cuando fue bautizada como Calle Real. En ese entonces, a finales del Siglo XIX, era el principal lugar de la ciudad, pues en ese punto se entraba y se salía.
La calle se prolonga después del bulevar Aquiles Serdán, y allí se encuentra, entre otros edificios importantes, el Palacio de Presidencia, el Honorable Cuerpo de Bomberos y el edificio de Protección Civil.
En 1907, se establecieron en la zona talleres de imprenta y encuadernación, y la papelería Minerva, donde se editaba el semanario La Provincia, una de las primeras publicaciones francorrinconensas.
Durante el año 1938, se encontraba en esta calle el Salón Frine. Allí Doña Genoveva Saldaña ofrecía sus servicios de ondulado, cortes y peinados.
Los negocios siempre han sido pujantes en la Madero, no sólo por los ejemplos anteriores, sino porque en 1904 estaba la posada San Vicente.
En 1938 ya destacaban diferentes locales de sombreros, así como el taller de sombreros de Fortino Gómez Pérez. La información sobre la calle Madero abunda en el Archivo Histórico Municipal.
Hasta 1996 se encontraba el estadio Panchodome, que fue destruido en 1996.
Ese mismo año se inauguró el famoso obelisco, ubicado en la primera glorieta de la ciudad.
Muchas cosas han cambiado, pero la Madero sigue y seguirá en pie, como un ejemplo del orgullo de San Francisco del Rincón.
RENOVACIÓN DE LOCALES
Paulatinamente, muchos locales de la madero se han renovado con el paso del tiempo, convirtiéndose en un fenómeno similar a la calle homóloga en León.
Cada vez hay más pizzerías, cafés con aires bohemios, y edificios históricos que se renuevan, transformándose en locales de lo más variopintos.
Uno de los más representativos edificios de San Francisco del Rincón que se encuentran por la Madero es el antiguo molino, que estuvo en actividad de principios a mediados del Siglo XX.
En 2016, durante el Festival de Arte Contemporáneo, el edificio fue sede de diversos eventos culturales.
Hoy en día está abandonado, pero una de sus secciones será utilizada para convertirse en un restaurante especializado en carnes, con el objetivo de revitalizar no sólo el molino, sino la zona.
Alfonso Aranda se encuentra actualmente convirtiendo el viejo molino en un restaurante de cortes de carne.
Él señala que se le rentó una parte muy pequeña, y se ha cuidado por parte de Protección Civil y el municipio, para en primer lugar, garantizar la seguridad de la gente, y en segundo, que se procure la tradición histórica.
Alfonso señala que pretende tomar como ejemplo los restaurantes de los pueblos mágicos, que tienen un toque histórico, tradicional, y al mismo tiempo novedoso.
“Ese toque que sin duda le falta a San Pancho, aunque está empezando poco a poco”, dijo, “la idea es dar un buen servicio, pero que nunca se pierda la esencia del molino”.




