La edición 2018 del Rally está cada vez más cerca. Independientemente de la emoción que genera entre turistas, curiosos y amantes de la pasión automovilística, el evento crea bonanza económica en las comunidades por donde se lleva a cabo, entre otras bondades sociales.
Una de las muchas comunidades donde el rally se lleva a cabo, es aquella conocida como El Ojo de Agua, cerca del cuerpo hídrico del mismo nombre. Colonias como La Selva están cerca del lugar, y aunque se trata de una zona regida por la escasa seguridad y caminos irregulares sin pavimentar, durante el Rally todo mejora.
Enrique Suárez Guerrero, quien habita en una casa cercana a la comunidad del Ojo de Agua, apuntó que cada año es lo mismo: por lo general, la zona está olvidada por las autoridades, pero cuando mientras más se acerca el rally, comienzan trabajos de pavimentación y la maquinaria pesada como aplanadoras recorren los caminos.
“Siempre es un relajo caminar por aquí, pero durante el rally es cuando todo se empieza a poner bonito, aunque sea nomás una vez al año”.
Los caminos rumbo al monte donde se encuentra la comunidad, así como la calle conocida como “Camino al Ojo de Agua” reciben gente con maquinaria pesada y obreros que trabajan para recibir de la forma más óptima. Además de las mejoras en los caminos, otro beneficio del rally para las comunidades es en la cuestión económica, pues las visitas de gente de todo el país, todo el Estado y todo el mundo permiten que las ventas mejoren.
Angélica Cortázar, vendedora en una tienda de abarrotes, explicó que muchos de los habitantes esperan el rally con altas expectativas, pues al igual que el Festival Internacional del Globo, quienes salen beneficiados son los vecinos, que improvisan negocios y suben sus ventas.



