Hace siete años, le fue diagnosticada esta degeneración genética en los huesos a la niña Diana Patricia Salinas Ovalle. Hoy día, continúa la lucha para su recuperación gracias a la atención de los médicos del hospital pediátrico de León.
INR
Durante estos años, la pequeña Diana Patricia, originaria del municipio de Ocampo, fue atendida en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) en la Ciudad de México, tras haber presentado una enfermedad llamada displasia fibrosa ósea (deterioro de los huesos en las piernas).
Para sus padres no ha sido fácil sobrellevar la enfermedad de su hija, ya que su madre, Rosario Ovalle, refiere que desde hace poco más de siete años la niña sufrió una ruptura en el tobillo, de ahí que los médicos le detectaron esta enfermedad y enseguida comenzó su tratamiento en la Ciudad de México; siendo de escasos recursos, comenzaron con la búsqueda de apoyos de vecinos, instituciones de servicio, así como del gobierno municipal y estatal para poder continuar con el tratamiento de su hija.
En el 2017, la Secretaría de Salud, por medio del Instituto de Salud Pública del Estado de Guanajuato (ISAPEG), se ofreció para atender a Diana Patricia, ya que se le informó a la familia que en este estado también se les podía brindar atención especializada. Esto generó desconfianza para la familia debido a que pensaron que este cambio retrocedería el tratamiento; sin embargo, la madre de la menor comentó que efectivamente, existe el equipo necesario para los servicios que ocupa y lo más importante es la cercanía.
CIRUGÍAS
La menor comentó que ha recibido cerca de 14 cirugías de implante de médula ósea para reforzar sus huesos, ya que esta enfermedad no tiene cura, pero se mejora su calidad de vida. Actualmente Diana cursa el segundo grado de segundaria, y su meta es continuar con sus estudios y llegar a ser alguien en la vida. A pesar de lo complicado que le resulta ir en silla de ruedas a la escuela, no para por cumplir su sueño.
“En las partes del cuerpo no está la felicidad, ni los sentimientos de las personas. La felicidad está en las ganas de salir adelante a pesar de las adversidades”, expresó Rosario Ovalle, madre de Diana Patricia, quien dijo solicitar apoyo, ya que su esposo, albañil de oficio, es el único miembro de la familia que aporta económicamente.




