Están por concluir las precampañas electorales. Por medio de los anuncios televisivos, spots en radio y en redes sociales, nos hemos dado cuenta del estilo que mostrará cada uno de los candidatos a Presidente de la República, en la próxima contienda. Mientras el del Frente ciudadano, demuestra sus virtudes como líder de tal grupo, su capacidad para negociar incluso a nivel internacional y sus dotes intelectuales, el del grupo de Atlacomulco se ha mostrado conciliador, capaz y propositivo. “Ya sabes quién” seguro contrató un equipo de marketing político que nuevamente no le falló. El innombrable ha sido sin duda muy “pegajoso” y a pesar de que su nombre no es tan difundido, los mensajes que ha transmitido, han logrado acaparar la atención popular y es obvio que la gran mayoría sabemos a quién se hace referencia. ¿Qué decir del jingle de Movimiento Ciudadano? Partido socialdemócrata que incongruentemente forma parte del Frente que liderea Ricardo Anaya, spot que de haber un concurso de popularidad, sin duda se llevaría el primer lugar. Imposible no tararearlo o borrarse de la cabeza al niño huichol que aparece en los mensajes televisivos.
De acuerdo al calendario electoral, las campañas iniciarán formalmente el 30 de marzo y hasta el 27 de junio, los candidatos podrán seguir en actividad. Aún falta mucho por ver y escuchar. Ahora, las encuestas le favorecen a “ya sabes quién”, aun cuando todavía queda mucho camino por recorrer y no han faltado los conocedores y críticos políticos que aseguran que no debemos temer por su llegada, puesto que por fin México tendría el cambio que todos deseamos ver. Sin embargo, las experiencias que se han dado en otros países nos provocan un temor fundado. Si bien el innominado candidato no milita en un partido claramente socialista, el corte y los principios que pregona son francamente populares y sus declaraciones nos hacen pensar que podría comportarse como un “líder” autoritario, un dictador que atente contra la república “representativa y democrática” que constitucionalmente se reconoce como tal, en nuestro país.
Casos como el de Venezuela o Cuba, nos hacen cuestionarnos y hasta imaginar lo que sería si efectivamente llegara a la presidencia de México, un personaje que contó con mucho apoyo de la gente cuando fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal, pero que a la vez, en la actualidad, cuenta con muchos detractores. Si bien en nuestro popio sistema político y jurídico, formado por “pesos y contrapesos” que recaen en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, no se permitiría que la autoridad se ejerciera o recayera autoritariamente en un solo individuo, las experiencias internacionales nos sirven de ejemplo para provocarnos miedo, confusión y evidentemente preocupación.
Muchos se aventuran a decir que ya estuvo bueno de malas experiencias y que si de por sí nos ha ido mal con los mandatarios del partido en el poder o con su eterno competidor, ahora vale la pena correr el riesgo. ¿Será? Se transmiten y retransmiten videos y mensajes en las redes, advirtiéndonos del terrible error que cometeríamos al votar por MORENA. Como un mero ejemplo o experimento, sería interesante saber qué sucedería con México, de llegar “ya sabes quién”. Sin embargo, para como estamos, tampoco podemos ser un mero caso de análisis, estamos frente a una decisión muy importante. El ejercicio del derecho al sufragio debe hacerse de una manera concienzuda y responsable, ya que prácticamente depositaremos nuestra confianza en un individuo que por 6 años representará nuestros intereses y francamente vale la pena saber la trayectoria, la preparación, la plataforma política y sus verdaderas intenciones.
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