Con el objetivo de recaudar fondos para causas humanitarias, el Club Rotario de León celebró, en las instalaciones de la feria, el festival de la paella en su edición 2017. Entre las personalidades invitadas, destacó el Secretario de Turismo, Fernando Olivera Rocha.
Desde la una de la tarde, la gente llegó al festival a disfrutar diferentes tipos de paella, así como bebidas que iban desde agua, pasando por refresco hasta clericot.
ORÍGENES
Juan Carlos Franco, coordinador del evento, señaló en entrevista que el festival de la paella surgió en 1990, gracias a la idea de socios rotarios, comenzando como un evento “de la casa” que solamente festejaron los integrantes del Club Rotario de León. Con el paso del tiempo el festival fue creciendo y perfeccionándose, hasta ser uno de los más importantes en la Capital del Calzado en cuanto a artes culinarias refiere.
Son 43 paelleros, y se contempló más de 3 mil personas. Originalmente empezó el evento con no más de 30 personas, de modo que su crecimiento ha sido exponencial, lo que a Franco y al Club Rotario les produjo mucho entusiasmo y alegría.
La mitad de los paelleros fueron del Club Rotario de León, los demás pertenecen a instituciones gastronómicas, restaurantes o bien, son personas que quieren ayudar.
Franco reconoció que la cultura de la paella ha avanzado en León, pero más que nada, el objetivo del evento es ayudar, pues es lo que les ha dado desarrollo a lo largo de los años:
DONATIVOS
“Todo lo que se recaude en este evento será para donación. El evento ha tocado el corazón de todos los leoneses y los patrocinadores que nos han apoyado. Sin duda ese ha sido un punto muy importante para seguir creciendo. Nuestros ingresos, al cien por ciento, serán para el Instituto de Rehabilitación de Educación Especial y a CLIMA, que es la escuela de autismo”.
“Los rotarios lo hacemos sin fin de lucro, y lo que buscamos es ayudar a las instituciones y apoyar a la gente que lo necesite”, concluyó Franco quien además apuntó que otro de los eventos importantes del Club Rotario, a futuro, será el baile del cotillón.




