El comandante Carlos Alberto entraría este jueves a turno en la Policía de Guanajuato capital; nunca llegó a su encomienda, pues murió tras ser arrollado por el tren en Silao.
Carlos Alberto Escalera Hernández de 31 años de edad se desempeñaba como policía tercero. Vivía en la calle Río San Fernando de la colonia La Vía I.
Su compañeros de oficio pasarían por él a su casa para dirigirse al trabajo. Ya no lo encontraron con vida.
Un vecino de la zona acudió hasta el edificio de Seguridad Ciudadana y Seguridad Vial conocido como “El Pentágono”, a cerca de un kilómetro de distancia, para dar aviso de lo sucedido.
A la altura del taller municipal en La Vía I y de la calle Honduras de La Vía II, llegaron elementos policiacos y del Ejército Mexicano.
El accidente ocurrió antes de las 7 de la noche.
Paramédicos de la Cruz Roja determinaron que ya había fallecido.
Vestía ropa deportiva y traía una bolsa en la mano, en la cual llevaba algunos alimentos.
El cuerpo fue trasladado por el Servicio Médico Forense a la ciudad de Irapuato para realizarle la autopsia que marca la ley.
La máquina del tren se detuvo a unos 300 metros de distancia, justo a la altura del río Silao.




