“San Juan de Dios quedó igual… nada más que con menos árboles”. Con esas palabras definió Jesús Ponce, vecino del lugar, la remodelación del barrio de San Juan de Dios, que tomó varios meses.
“El mayor problema de ahorita es poderse estacionar” advierte Ponce, “Además duró muchísimo tiempo la remodelación del jardín”.
Cabe señalar que Ponce tiene razón: las obras comenzaron a finales del 2016, y perduraron hasta mediados de este año.
Por su parte, Adriana Solano explica que uno de los problemas de San Juan de Dios es la vigilancia, no en la plaza, donde los rondines y la presencia policial son constantes y notorios, sino en los alrededores, donde hay calles que no están bien iluminadas.
FRANELEROS
Los franeleros han sido un problema que con el paso del tiempo se ha ido nivelando. Actualmente, otro inconveniente de la gente de San Juan de Dios, tanto de los residentes como de los turistas, es encontrar un lugar propicio para estacionarse, cosa que a raíz de las remodelaciones del jardín ha sido más difícil.
Cabe señalar que San Juan de Dios ha sido, históricamente hablando, uno de los barrios más importantes de León. Desde hace años sus nieves son un elemento característico del lugar, y junto con el Coecillo, San Miguel y el Barrio Arriba, de lo más representativo de la Capital del Calzado.
Uno de los muchos lugares, casi centenarios, es la licorería que se ha mantenido en pie durante varias generaciones. Actualmente, en San Juan de Dios también se pueden degustar las tradicionales gorditas tarascas, que hasta hace poco sólo se podían conseguir durante la Feria de León.
Cabe señalar, que para la remodelación del jardín se invirtieron seis millones de pesos, y el proyecto formó parte de la restauración de diferentes jardines de la ciudad.




