La avenida Miguel Alemán es una de las arterias comerciales más importantes de León, pero actualmente ha tenido dificultades y varios retos que enfrentar: uno de ellos es la constante inseguridad, y otro es el tráfico.
La actividad en la Miguel Alemán es constante. Durante las 24 horas no cesa: tránsito, orugas, camiones y vendedores, tanto ambulantes como fijos. Un problema que ha crecido durante los últimos meses son las obras de remodelación en varias calles, que vuelven el tráfico constante y en ocasiones, insoportable
Ilse Guzmán, quien se desempeña como maestra de preparatoria en la zona centro, suele usar la ruta 2 del transporte público. Para ella los robos son constantes y habituales. “Me ha tocado ver cómo roban a varias personas. Lo más común son los rateros que jalan el celular o la bolsa. A mí gracias a Dios nunca me ha tocado que me roben, pero sí ver a la pobre gente desafortunada”.
UN MAL
Erika Rodríguez, por su parte, suele hacer las compras en el Descargue Estrella, y en una ocasión, mientras caminó hasta el bulevar López Mateos, le robaron su bolso. “Pero aunque la Alemán siempre ha tenido mala fama, ya toda la ciudad está igual”, advierte la ama de casa, apuntando que lo que sucede en León es más un mal endémico que nada.
“Otro problema es el tráfico. Antes, cuando no ponían las orugas, el tráfico era constante, pero no el relajo que es ahora. Siempre dijimos los comerciantes que esa oruga no benefició a todo mundo, porque antes al menos la gente se detenía a comprar cosas, ahora es más difícil”, advirtió Alfredo Meza, comerciante.
Cabe señalar, que desde hace años, la calle La Rivera ha destacado por ser una zona de elevada delincuencia y robos. La vigilancia es pobre, o en ocasiones nula. La petición de los vecinos es simple: mayor patrullaje por parte de la policía.
“Allí es mejor no meterse”, dice Adriana Soto, comerciante y madre de familia.




