El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Guanajuato (CMIC), Guillermo Ramos Mena, denunció que las empresas han sufrido al menos 10 robos por un cantidad entre 800 mil a 1 millón de pesos, en los últimos cuatro meses.
La cantidad de los robos a los empresarios de la construcción, se tiene cuando salen de los bancos con el dinero para el pago de nómina, oscila entre los 30 mil a los 250 mil pesos, lo que los mantiene en alerta contra más riesgos de asaltos.
Aseguró que la utilización de la tarjeta de débito para el pago del salario a los trabajadores, no es una alternativa debido a que los empleos en las obras son temporales y porque a los trabajadores prefieren que se les pague en efectivo al término de la jornada laboral para irse a su casa y no tener que hacer larga fila en los cajeros bancarios.
NÓMINA
“Yo estaría encantado de pagar toda mi nomina a través de tarjeta de débito pero el trabajador por principio de cuentas no lo quiere así, en segundo lugar es muy complicado”, expresó.
Además, dijo que cada empresa trabaja con un banco diferente y se tendrían que estar emitiendo tarjetas de débito a cada trabajador que se contrata de manera eventual, por semana, quincena o mes.
El dirigente de los constructores, denunció que se han registrado robos directos en las obras, como son, por ejemplo, de maquinaria pesada y de equipo menor, en mejor cantidad que antes, y que sólo en algunas ocasiones se recupera.
ASALTOS
Precisó que los robos y asaltos no son un problema exclusivo del sector de la construcción, pero sí es un foco de alarma importante para la ciudadanía.
Respecto a la cantidad de denuncias que se presentan ante las autoridades ministeriales, Guillermo Ramos Mena, refirió que muchos de los casos no son denunciados porque se piensa que de nada sirve, que es perder el tiempo.
Pero, destacó que las denuncias ante las autoridades competentes, sirven para exigir mayor vigilancia y estrategias de seguridad en las zonas donde ocurre más frecuente los asaltos a los empresarios, al salir de los bancos y dirigirse a sus empresas.
Para prevenir y cuidarse de los asaltos, los empresarios de la construcción, toman medidas como por ejemplo, cambiar de días, horarios y sucursales bancarias y contar con apoyo de seguridad privada y acompañantes policiacos.




