Tres agentes de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), dos hombres y una mujer, fueron asesinados la tarde de este miércoles 23 de septiembre al ser emboscados por hombres armados en la comunidad Delgado de Arriba, en el municipio de Comonfort.
Hasta el cierre de esta edición, la identidad de los agentes permanecía bajo reserva por parte de las autoridades para no entorpecer las investigaciones, así como el motivo del ataque.
Alrededor de las 15:00 horas los números de emergencia recibieron el reporte sobre detonaciones de arma de fuego en el camino que conecta a las localidades de Pocitos de Corralejo, Neutla y Delgado de Arriba.
En la llamada se informó sobre un ataque en contra de los elementos estatales tras ser emboscados con estrellas metálicas conocidas como ponchallantas.
Acto seguido, hombres armados se acercaron a la patrulla y dispararon en repetidas ocasiones contra los oficiales.
Al sitio llegaron paramédicos para brindar los primeros auxilios a los agentes, pero al revisarlos confirmaron que ya no presentaban signos vitales.
Tras confirmarse el triple homicidio, el secretario de Seguridad y Paz de Guanajuato, Juan Mauro González Martínez, condenó el ataque a través de sus redes sociales.
“Tres de nuestros compañeros perdieron la vida mientras cumplían con su deber en la comunidad Delgado de Arriba en Comonfort, tres policías que salieron a trabajar para proteger a los demás y que hoy ya no regresarán a casa”, lamentó el titular de la dependencia.
Asimismo, el funcionario envió sus condolencias a las familias de los elementos.
“A sus familias, a sus seres queridos y a sus compañeras y compañeros les expreso mi solidaridad y mi más profundo respeto”, compartió González Martínez.
Sobre las acciones implementadas tras el ataque, el secretario enfatizó la indignación institucional ante el crimen.
“Esta agresión nos duele y nos indigna, en estos momentos mantenemos un operativo interinstitucional para localizar a las personas responsables mientras las investigaciones siguen su curso”, sentenció el mando estatal.
La escena quedó delimitada con cinta amarilla por mandos policiales para evitar el paso de curiosos y proteger las evidencias.
Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional acudieron poco después para reforzar el acordonamiento en los alrededores sin lograr detenciones.
Peritos de la Fiscalía General del Estado se encargaron de realizar los trabajos periciales en el sitio para procesar los casquillos percutidos e integrar la carpeta de investigación.
El personal de la Unidad de Traslado de Indicios (UTI) levantó y trasladó los cuerpos al anfiteatro para los estudios forenses correspondientes.




