
La Arquidiócesis de León hizo un llamado a los fieles a mantenerse alerta ante personas que se hacen pasar por sacerdotes católicos para celebrar sacramentos y cobrar por servicios religiosos.
El vocero de la Arquidiócesis de León, el padre Marco Cortés Muñiz, informó que recientemente fueron detectados tres nuevos casos gracias a las denuncias de los propios feligreses, por lo que insistió en que reportar cualquier irregularidad es la mejor forma de evitar que más personas sean víctimas de este fraude.
«En nuestra arquidiócesis son tres casos propiamente los que ya detectamos. Es importante que la gente, como lo hizo esta última vez, denuncie para que nosotros tengamos un orden, porque finalmente esto es un abuso a la confianza y a la vida espiritual de las personas», señaló.
Explicó que el caso más reciente salió a la luz durante una celebración de exequias, cuando los familiares notaron comportamientos inusuales del supuesto sacerdote y decidieron informar a la Iglesia, lo que permitió iniciar las investigaciones correspondientes.
El sacerdote adelantó que la Arquidiócesis reforzará la coordinación con capillas privadas y servicios funerarios para verificar la identidad de los ministros que celebran ceremonias religiosas. Recordó que todos los sacerdotes de la Arquidiócesis cuentan con una credencial vigente que los acredita para oficiar sacramentos.
«Nosotros como sacerdotes de la Arquidiócesis tenemos una credencial, que es nuestra licencia y nos permite celebrar en cualquier lugar de nuestra diócesis. Cada año la renovamos precisamente por estas situaciones», explicó.
Cortés Muñiz lamentó que quienes se hacen pasar por sacerdotes suelen cobrar cantidades elevadas por misas de exequias, cuando en las parroquias estos servicios se realizan como un acto de caridad.
«Cuando hay una misa de exequias siempre se hace la caridad, nunca se debe pedir nada en las parroquias. No se vale que cobren mil o tres mil pesos; han sido costos muy excesivos», afirmó.
El vocero reconoció que muchas personas afectadas prefieren no denunciar por vergüenza o decepción, situación que dificulta conocer la dimensión real del problema.
«Hay gente que no se anima. Ya tuvimos la misa y listo, mejor así lo dejamos. Pero sí les pediremos que denuncien cuando se presente el caso», expresó.
Además, recordó que uno de los casos más conocidos corresponde al denominado «Templo de los Milagros», donde durante años se administraron sacramentos sin pertenecer a la Iglesia Católica, lo que obligó a varias personas a repetir procesos de preparación y recibir nuevamente sacramentos como el bautismo, la confirmación o el matrimonio.
Durante 25 años los católicos recibieron sacramentos que no tenían validez sin embargo, señaló que estos eran dados media hora antes de la ceremonia o pagando cierta cantidad de dinero por lo que pidió mantenerse alerta y desconfiar.
El padre Marco Cortés señaló que, aunque este tipo de casos ha disminuido considerablemente en comparación con años anteriores, todavía siguen apareciendo algunos, principalmente en León y, en menor medida, de personas provenientes de municipios como Irapuato, por lo que reiteró el llamado a verificar siempre que quien celebre un sacramento sea un sacerdote debidamente acreditado por la Arquidiócesis.




