
Hace 50 años Silao de la Victoria vivió uno de los fenómenos naturales que marcaron al municipio, no solo por el desastre que causó sino por la capacidad de solidaridad y empatía de la ciudadanía con aquellos que se vieron afectados.
Para recordar esta fecha de inundación sucedida en 1976, el municipio realizó una ceremonia conmemorativa. El acto fue encabezado por la presidenta municipal, Melanie Murillo, quien reconoció que desde hace más de cinco décadas el espíritu de los ciudadanos se ha caracterizado por ayudar a quienes lo necesitan.
Fue la cronista de la ciudad, Paola Trujillo, quien leyó una semblanza de lo ocurrido aquel martes 13 de julio de 1976.
Recordó que, tras diez días de lluvias intensas, se generaron escurrimientos de agua en los cerros cercanos, además de una tromba registrada en el cerro del Cubilete. Como resultado de la acumulación de agua, se desbordaron los arroyos El Jitomatal, La Yerbabuena y El Tigre, que desembocan en el río Silao, el cual también recibía los excedentes de la presa de Chichimequillas, lo que ocasionó la inundación del municipio.
Sin embargo, pese a la inundación en la que se vieron afectados las y los silaoenses, calificó este desastre natural como uno que representó una lección permanente sobre la vulnerabilidad de las comunidades frente a los fenómenos naturales, pero también sobre la capacidad de las y los silaoenses para organizarse, solidarizarse y reconstruirse en los momentos difíciles.
La alcaldesa recordó a los ciudadanos que este momento en la historia de la ciudad es para reflexionar y aseguró que estos desastres naturales evidencian la vulnerabilidad de las comunidades, por lo que es fundamental que municipio y ciudadanos trabajen para prevenir riesgos.
En su discurso resaltó que, gracias a testimonios de quienes vivieron aquel desastre, se preservaron el gran corazón y la solidaridad que siempre hemos tenido las y los silaoenses para sobreponernos a situaciones adversas.
Recordó que actualmente el municipio realiza acciones de prevención ante la temporada de lluvias que ya comenzó. En ese sentido, reconoció el trabajo que hace el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao (SAPAS), que lleva a cabo trabajos de desazolve en coladeras y drenajes, mientras que la Coordinación Municipal de Protección Civil mantiene labores permanentes de vigilancia y atención, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
“A la historia la tenemos que volver a ver cuando se trata de desastres como esta inundación, para aprender de ella y, con ese aprendizaje, mantener ese buen corazón, la solidaridad y el compromiso de cuidar nuestra ciudad antes de que sucedan las cosas. De manera preventiva evitaremos que Silao vuelva a vivir capítulos como ese”, señaló.




