
La Segunda Guerra Mundial fue una etapa histórica que cambió a todo el planeta, y León no fue la excepción. Debido a la convulsa situación de Polonia, muchos ciudadanos tuvieron que emigrar, y llegaron a la ciudad, donde fueron protegidos y acogidos.
Concretamente, llegaron a la Hacienda Santa Rosa, fue construida en el siglo XVI, y tuvo su mayor auge en el siglo XVII. Posteriormente fue abandonada. Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos, en colaboración con México, decidió dar apoyo y asilo a los refugiados polacos, quienes huyeron desde la invasión de los nazis a Polonia, el 1 de septiembre de 1939, cuando estalló el conflicto.
Hoy en día, con el fin de recordar este momento tan importante, se ha montado la exposición ‘Recordando a la pequeña Polonia: la solidaridad es vida’ que está en las instalaciones del Festival de Fotografía Internacional de León, ubicado en la calle Tota Carbajal 211 A, colonia La Martinica.
Son alrededor de 120 fotografías que plasman la vida en Polonia, la migración, y la llegada a León. Estará disponible para su apreciación todo el año.
La logística no fue nada sencilla. Se trató de un trabajo exhaustivo de investigación, relaciones públicas con polacos, restauración, y entrega.
Rosendo Francisco Arronis Martínez, conocedor de la fotografía en León, habla al respecto:
“Mucha de la ayuda que tuvimos por parte del Club Polaco de León fue un factor muy importante para poder recabar todo el material que está expuesto. Sí hubo mucho trabajo de nuestra parte porque el material estaba muy dañado; venían de revistas y se tuvieron que trabajar para tenerlas de una calidad apreciable”.
Sobre el valor de la exposición, en estos tiempos en que los teléfonos celulares y los ‘reels’ de Tik Tok son constantes, el organizador señaló:
“Por un lado el valor fotográfico y, por otro lado, el valor histórico también. Pero también, mucho más importante, son las enseñanzas y los valores que la Historia nos puede dejar”.
“En este caso, lo que hay que resaltar es la solidaridad por parte del pueblo leonés para que pudieran llegar aquí los polacos. Porque ellos volvieron a vivir aquí en León; volvieron a la vida después de pasar muchas penurias”.
EL CONTEXTO HISTÓRICO
De acuerdo con la placa conmemorativa que se encuentra en la hacienda, llegaron mil 400 polacos, de los cuales 265 eran niños huérfanos.
Se instalaron en la hacienda, convirtiéndola no sólo en su comunidad, sino en su hogar. La habilitaron poco a poco hasta convertirla en una pequeña Polonia, y vestigios de ello constan al ver edificios que mezclan las haciendas coloniales mexicanas y los edificios europeos de tiempos de la guerra.
Existe un documento que describe a detalle los hechos, titulado “Colonia Santa Rosa”, de la revista “Polak W Meksyku”. El texto introductorio, escrito por Chester Mikolayczyk, quien fuera el encargado de la administración de la colonia en 1945, agradece infinitamente la hospitalidad mexicana.
Los antecedentes de la comunidad datan de 1942, cuando el entonces Primer Ministro de Polonia, Wladislaw Sikorski firmó un acuerdo con México, optando por Guanajuato debido a su ubicación céntrica.
Los polacos llegaron en dos transportes. En el primero viajaba Henryk Stebelski, quien se convertiría en cónsul de Polonia en México. Era 1 de julio de 1943. Los inmigrantes huyeron de su país, pasando por Siberia y enfrentando condiciones adversas.
Por eso, fue para ellos un respiro que los leoneses los recibieran con banderitas de ambas naciones, y mucha cordialidad.
Para los polacos llegar a Guanajuato fue encontrar el paraíso, pues se alejaban de su adversa situación: la de los Aliados luchando contra el Eje.
Los leoneses, lejos de excluirlos, los aceptaron. Los polacos desarrollaron todas sus actividades, y tuvieron su propio gobierno.
Aunque duraron hasta el final de la guerra, el gobierno mexicano les sugirió regresar a Polonia o Estados Unidos, o bien, quedarse en México. Pocos se quedaron en tierras nacionales.




