Hay en estos últimos días un entusiasmo desbordante, una alegría del grito “Si se puede”. Tenemos la ilusión de que los mexicanos somos capaces de hacer muchas cosas que antes no podíamos hacer y buscamos encontrar en la victoria la solución a nuestros problemas o por lo menos olvidarlos momentáneamente o por varios días.
Hay un fenómeno de un enorme aumento en el consumo, sobre todo en bebidas alcohólicas, que todavía exaltan aún más los sentimientos y hacen que la gente se vista de verde y de varios colores más, con diferentes máscaras y rostros pintarrajeados, para reunirse cantando, brincando y sintiendo que pueden estar en las calles, muchos de ellos haciendo lo que quieren impunemente. Para eso toman en México, sobre todo, las glorietas del Paseo de la Reforma en una cantidad de cientos de miles que muestran esta alegría que hemos descrito y existen hombres, mujeres, niñas y niños, que rodeados comerciantes de todo de comida, antojitos, escudos, fotografías, posters y mil cosas más fomenten un consumo masivo, de tal manera que todo mundo tiene un color verde en sus camisetas, sus trajes, sombreros y muchas otras prendas. Se sienten así vestidos y pintarrajeados, como alguien como que tiene una libertad absoluta de hacer lo que quiera sin tener un solo problema, porque los cientos de miles que abarrotaron el Paseo de la Reforma piensan lo mismo.
En Guadalajara, en donde termina la calle Vallarta que es la salida a Tepic, hay una glorieta bastante grande, muy adornada e iluminada y que es el orgullo de Guadalajara; al centro de esta glorieta y en lo alto se encuentra la figura de la Diosa Minerva. Ahí estuvieron reunidos también, quizá en menor cantidad, pero en cantidad de miles que celebraban la terminación de los juegos y las victorias de la Selección Mexicana, que aún permanece invicta por primera vez en su historia durante los tres primeros juegos y sin haber recibido ningún gol.
Los más optimistas antes de empezar este certamen mundial no se atrevían a decir lo que ahora está pasando. Claro que no estamos criticando esa pasión, pues sería ir en contra de la Selección Mexicana, pero lo que era imposible de prever está sucediendo.
En la Macro Plaza de Monterrey, que fue la tercera subsede ha pasado lo mismo con el mismo entusiasmo, desbordado en expresiones de alegría y por supuesto con banderas, pancartas y música mexicana que cantaron ahí todos los presentes.
Hay ciudades de aquí mismo en Guanajuato que han expresado su alegría y entusiasmo, y creo que en toda la República Mexicana ha habido multitudinarias marchas y festejos en diferentes partes del territorio nacional. Considero que esto es maravilloso, pues tenemos hace tiempo una racha en que el pueblo de México no tiene ninguna buena noticia y se vive un ambiente muy pesado en violencia, extorsiones y homicidios, por lo menos estos días han bajado estos delitos.
En México estamos de plácemes, pero hay un país hermano, Venezuela, que está sufriendo una catástrofe de gran magnitud con dos sismos en la zona de la Gauira, cercana a Caracas, donde ha habido unos temblores terribles, uno un poco más intenso que el otro y se habla de que son entre 7.5 a 7.9 grados de magnitud. Es inimaginable la desgracia tan grande que sufre todo el pueblo de Venezuela con edificios, viviendas y hospitales que han tenido que ser desalojados y también se habla de mil muertos y más de 2,000 heridos y una cantidad muy grande de personas atrapadas, algunas con vida, que pueden ser rescatadas.
Por este motivo México inmediatamente reaccionó y envío al pueblo de Venezuela ayuda consistente en soldados bien preparados en atención de catástrofes, perros adiestrados en rescate, comida, medicinas y así mismo muchos países hermanos, inclusive Estados Unidos, están al pendiente de todo esto. Las esperanzas de recuperar más venezolanos vivos de entre los escombros existe, pero lamentablemente conforme pasan las horas van disminuyendo. Todo mundo en México estamos orando por ellos para que mantengan el aliento y ganas de vivir, porque hay miles de familias que están en el desamparo.
Así es la vida, en algunos países hay exceso de alegría y en otros hay tristeza desgracia y muerte.




