miércoles, septiembre 2, 2026
InicioLocalLeónLos OVNIS que se fueron de Ibarrilla

Los OVNIS que se fueron de Ibarrilla

Durante los años ochenta y noventa, La zona de Mesa de Ibarrilla y sus comunidades aledañas se convirtieron en un punto de reunión para que cientos de personas jurasen que veían Objetos Voladores No Identificados (OVNIS) y supuestas naves alienígenas.

Hubo avistamientos, hubo videos, hubo también fe ciega… pero lo que nunca hubo fueron pruebas concretas.

Más allá de la fascinación de la gente por la llamada ufología, hoy en día todo prevalece como una de las leyendas urbanas más famosas de la Capital del Calzado y el estado de Guanajuato.

Esto es un recuento sobre hechos, realidades, especulaciones y posibilidades.

Ibarrilla es una de las muchas comunidades que se encuentran en la periferia de León. Concretamente, muy cerca del Zoológico y el Parque Sardaneta.

En sus calles, se mezcla el estilo de vida urbano con el rural. Hay tanto animales de granja como negocios con Wifi.

A lo lejos, mientras más se asciende entre las estrechas calles, se pueden ver los cerros y mesas, entre la vegetación y un cielo de azul claro, que cada vez es menos común entre los edificios y el gris pavimento.

Hoy en día, basta con preguntarle a los habitantes sobre los supuestos avistamientos, y la gran mayoría está al tanto de lo que ocurría: en efecto, entre 1987 y 1999 la gente juraba ver OVNIS, que sobrevolaban entre los verdes cerros y se elevaban hasta perderse en el cielo.

Lo cierto es que, durante los años noventa, hubo una ‘fiebre’ de supuestas grabaciones de videos, gracias a programas como ‘¿Y usted qué opina?’ con Nino Canún y los presentados por Jaime Maussan. Asimismo, una serie televisiva que fomentó la parafernalia alienígena en los noventa fue ‘Los expedientes secretos X’.

Testimonios
La gente de Ibarrilla sabe lo que ocurría en la Mesa. Ciudadanos como Josué Mora, habitante de la zona, no duda en responder cuando se le pregunta: “todos sabemos que en la Mesa de Ibarrilla se aparecían los ovnis, eso es de conocimiento”.

Por su parte, Doña Imelda Herrera, comerciante de la comunidad, explica que en las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo, hablar de los ovnis que volaban por los cielos leoneses e ‘ibarrillenses’ era normal. No faltaba quienes tomaran fotos y grabaran con aparatosas cámaras que hoy en día serían obsoletas.

Hace décadas, las noches en la zona de Ibarrilla eran más oscuras que el alma de un genocida. Por eso, las luces que zigzagueaban en el cielo desconcertaban a todos.

La verdad está allí fuera
Lo cierto es que la realidad es mucho más compleja.

¿Cuánto de los supuestos platillos volantes es verdad, y cuanto mito urbano?

Para explicar esto, habla en entrevista Gabriel Benítez, escritor, académico e investigador de estos asuntos.

Ha publicado libros como ‘¿Son reales los extraterrestres?: Las 10 hipótesis sobre su existencia’ donde ofrece argumentos al respecto con contextos históricos y sociales.

Es un hecho que los avistamientos de Ibarrilla se parecen mucho a casos similares. Sobre esto, apunta:
“Puede tratarse de fenómenos físicos poco comunes que se dan en todas partes del mundo y que son interpretados por medio del folclor. Por ejemplo, las burbujas de plasma, o los rayos bola que zigzagean por el monte.

“Muchos les llaman brujas. Tiene que ver con creencias, la cultura y la percepción. Un ejemplo moderno: es un hecho que muchas veces el planeta Venus se ve como una gran luz en el horizonte y muchos la han confundido con un ovni flotando en el cielo”.

Benítez explica que ahora todos traemos cámaras, pero la fotografía definitiva y creíble, aun no se ha dado. Así que cuando volvemos a ver ovnis borrosos, movimientos que no nos permiten observar bien el objeto, los descartamos. También se ha intentado engañar con efectos especiales muy bien elaborados, pero al final siempre son descubiertos, como Roswell.

Aún así, la gente sigue creyendo por algo:
“Estos extraterrestres siguen siendo el misterio. Su verdadero sentido es el misterio mismo: no se nos presentan a todos, no se manifiestan mundanamente, los encuentros con ellos son raros, como antes los encuentros con los duendes o las hadas. Son el indicador de que hay algo más allá, algo no del todo explicado, pero trascendente… algo que la ciencia aún no puede explicar y que nos conecta con el mundo invisible de la maravilla y lo divino. Por eso hay sectas y religiones provenientes del fenómeno ovni: su presencia y manifestación es mística, más que científica”.

Benítez explica que el fenómeno ovni es parte de nuestro tiempo:
“Desde que la ciencia entró a formar parte de nuestro mundo, mucho de este se fue desacralizando. La ciencia daba respuesta a diferentes fenómenos físicos y naturales. Muchos de ellos, que se percibían sobrenaturales o maravillosos perdieron su sacralidad misteriosa al ser explicados por la ciencia”.

Entonces llegan los extraterrestres, que son el equivalente a estos seres míticos del pasado, pero coherentes con nuestro nuevo mundo científico. Mucho de este imaginario fue construyéndose desde mediados del siglo XIX para consolidarse en el XX gracias a la literatura de ciencia ficción y sus derivados. Después de un libro publicado en 1950 titulado “Los platillos voladores son reales” de Donald Keyhoe donde se propone la posibilidad de que sean objetos extraterrestres, la población ya estaba condicionada para creer que podía ser así.

Sea como fuere, el gran escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke dijo una frase muy cierta: «Existen dos posibilidades: o estamos solos en el universo o no lo estamos. Ambas son igualmente aterradoras».

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular