
A 12 días de su desaparición y tras una serie de intensas manifestaciones por parte de familiares, amigos y colectivos, la Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó la tarde de este lunes que el cuerpo localizado con huellas de violencia el pasado domingo 14 de junio en la comunidad El Ranchito corresponde a Jessica Magdalena «N», de 33 años de edad.
Jessica, quien era madre de un menor, fue reportada como desaparecida el pasado 10 de junio. Aunque la Fiscalía Estatal emitió una ficha señalando que se le vio por última vez en el paradero de autobuses Europlaza, en la colonia Valle de León, sus familiares detallaron que la joven sí regresó a su domicilio en la colonia Buenaventura, ubicada en el polígono de Las Joyas. Sin embargo, cuando su hermano acudió a buscarla al día siguiente, el inmueble estaba vacío.
El hallazgo de sus restos se registró minutos después del mediodía del 14 de junio en una zona cerril de la comunidad El Ranchito, en los límites de León con el estado de Jalisco y a unos metros de la carretera a Aguascalientes.
Respecto al proceso de identificación, la FGE precisó que «mediante la aplicación rigurosa de pruebas científicas de laboratorio, principalmente en materia de genética forense, lofoscopía, antropología y odontología forense, se logró establecer con total certeza técnica y validez jurídica» la identidad de la víctima.
Señalan a expareja
Tras confirmarse la tragedia, la madre de la víctima, Porfiria Ramos, exigió públicamente a las autoridades ministeriales concentrar las investigaciones en Julián «N», expareja de su hija, como el presunto responsable del feminicidio.
La familia reveló que el sospechoso, originario de Uruapan, Michoacán, cuenta con antecedentes penales y ya había amenazado de muerte a Jessica en repetidas ocasiones. Asimismo, denunciaron que el hombre la visitó el mismo día en que se le perdió el rastro y posteriormente huyó de la ciudad, llevándose consigo una camioneta, fotografías y una cobija cuyas características coinciden con la que envolvía el cuerpo al momento del hallazgo.
Durante casi dos semanas de incertidumbre, allegados a «Jessi» y colectivos feministas presionaron a las autoridades con protestas en el exterior de la Presidencia Municipal y bloqueos viales en el cruce del bulevar Adolfo López Mateos y la avenida Chapultepec.
Tras la notificación y entrega de los restos, la Fiscalía General del Estado aseguró que el proceso se rigió bajo un enfoque humanista y estándares internacionales, brindando contención emocional y asesoría jurídica a los deudos, al tiempo que notificó que la célula de homicidios trabaja activamente para localizar y capturar al autor del crimen bajo el protocolo de feminicidio.




