
Este año, las celebraciones en la Parroquia de Santiago Apóstol, en Silao de la Victoria, fueron canceladas debido a la profanación de la sacristía y del Santísimo Sacramento del templo.
Hoy, 15 de mayo, se celebra a San Isidro Labrador y, como cada año, el municipio se preparaba para realizar en grande la Fiesta Patronal de San Isidro Labrador, con el objetivo de pedir por una buena temporada de lluvias.
Sin embargo, la celebración fue suspendida luego de que amantes de lo ajeno ingresaran al templo y cometieran el robo. A través de un comunicado, el Patronato de la Fiesta Patronal San Isidro Labrador 2026 informó que, por indicación directa del párroco, se tomó la decisión de cancelar las actividades festivas y musicales programadas dentro de la FPSIL26. “Esta decisión ha sido tomada como un acto de respeto, duelo espiritual y reparación ante un hecho que ha lastimado profundamente la fe y el sentir de nuestra comunidad parroquial. Sabemos del esfuerzo, entusiasmo y apoyo de todas las personas que año con año forman parte de estas celebraciones; sin embargo, hoy estamos llamados a vivir estos momentos desde la oración, el recogimiento y la unión como Iglesia.
Invitamos a todos los fieles y habitantes de nuestra comunidad a mantenerse unidos en oración por la reparación y el consuelo espiritual de nuestra parroquia, confiando en que Dios fortalecerá nuestra fe y nuestra esperanza”, señala el comunicado.
Por su parte, la Parroquia de Santiago Apóstol pidió, que apesar de que este año no se realicen las tradiciones celebraciones los católicos se unan en oración desde sus hogares.
Recordaron a la comunidad que la Iglesia no solo son las paredes del templo, sino que este se encuentra en cada uno de los católicos Además invitaron a hacer de sus hogares un pequeño santuario de oración.
Desde casa explicaron se pueden sumar enciendiendo una vela en un lugar tranquilo de preferencia fente a un crucifijo o imagen de la Virgen, rezar el Salmo 51 (Miserere) o un misterio del Santo Rosario, pidiendo perdón por las ofensas al Santísimo, realizar una comunión espiritual: ‘Jesús mío, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar…’, guardar un momento de silencio, pidiendo que el Cuerpo de Cristo sea respetado y devuelto.



