
Será hasta el mes de julio cuando los nuevos obispos auxiliares, los presbíteros Ramón Orozco Muñoz y Rubén de la Cruz Martínez, asuman sus cargos en la Arquidiócesis de León, tras confirmarse su nombramiento para fortalecer la labor pastoral en la región.
Así lo informó el Arzobispo de León, Monseñor Jaime Calderón Calderón, quien explicó que la llegada de ambos sacerdotes responde al crecimiento de la población católica y a la necesidad de un acompañamiento más cercano.
“Hay mucha necesidad, y más por la forma en que hoy se requiere acompañar al pueblo de Dios, ya no puede ser solo desde una trinchera, los tiempos nos piden cercanía y salida”, expresó.
Señaló que la arquidiócesis atiende a cerca de 2 millones 750 mil habitantes, de los cuales más del 90% son católicos, organizados en 22 decanatos, nueve zonas pastorales y 137 parroquias. Para ello, se cuenta con alrededor de 260 sacerdotes diocesanos y 120 religiosos.
“A mí no me alcanza el tiempo”, reconoció, al explicar la urgencia de fortalecer la estructura pastoral.
Como parte de su bienvenida, el arzobispo los recibió entregándoles una cruz hecha de mezquite, esto en señal para que se familiaricen con la región, y despierten en ellos el sentido de pertenencia, se sientan en casa y ayuden a evangelizar al municipio, gesto con el que también se busca reforzar su identidad con la comunidad que atenderán.
El arzobispo detalló que la solicitud de nuevos obispos auxiliares fue resultado de un proceso formal que inició con consultas internas.
“El primer paso fue la consulta con el colegio de consultores, con los sacerdotes más cercanos al gobierno de la diócesis; después, la consulta con los obispos de la provincia para valorar la pertinencia de la iniciativa”, explicó.
Después, durante una visita a Roma en el marco de su participación en el Sínodo, presentó la necesidad ante la Santa Sede.
“Allí pude corroborar las necesidades y los procesos que se requieren; comencé a elaborar un estudio muy particular para justificar por qué León necesita uno o dos obispos auxiliares”, señaló.
En ese documento, dijo, se incluyeron factores culturales, económicos, sociales y, principalmente, religiosos.
“Sugerí causas culturales, económicas, políticas, sociales, pero sobre todo religiosas, que exigen un acompañamiento más cercano a las comunidades”, agregó.
Indicó que uno de los momentos más significativos fue la respuesta recibida desde Roma. “Para mí fue un regalo, la respuesta llegó el 11 de diciembre, un día antes de la fiesta de la Virgen de Guadalupe; ahí se nos dijo que sí, que se continuara con el proceso”, relató.
A partir de ello, explicó que se le solicitó presentar una lista de candidatos. “Entonces se presentaron seis nombres de sacerdotes que, por su vida, su testimonio y su trabajo, tienen una presencia significativa”, detalló.
El proceso, reconoció, fue largo y riguroso.
“Todo tiene que ser ratificado, certificado y por escrito; es un camino que lleva tiempo”, comentó.
Fue la nunciatura apostólica la que confirmó la decisión final. “Se nos informó que los padres ya habían sido contactados y que la noticia sería oficial en los tiempos establecidos”, explicó.
Será hasta el mes de julio que los dos nuevos obispos auxiliares se integrarán al trabajo pastoral en León para fortalecer la atención a la comunidad católica.



