
Durante su primera rueda de prensa como presidente de la Cámara de Comercio de León, Juan Carlos Moreno Rodríguez señaló que el sector terciario atraviesa una etapa compleja marcada por la inflación, el bajo crecimiento económico y nuevas cargas laborales, lo que ha llevado al sector a operar en “modo resistencia”.
A dos semanas de haber tomado posesión, el dirigente explicó que, a pesar del entorno adverso, los comerciantes se mantienen como el principal motor económico de la ciudad, al concentrar alrededor del 65% de la actividad económica local y más del 60% del empleo formal en México.
Destacó que esta relevancia también se refleja en Guanajuato, donde el comercio aporta cerca del 33% del Producto Interno Bruto estatal, los servicios el 22% y el turismo más del 9%.
“Sin comercio fuerte, no hay economía fuerte”, afirmó al subrayar el papel estratégico de estas actividades para el desarrollo económico.
Detalló que entre los principales desafíos se encuentra la presión inflacionaria que impacta directamente en los costos operativos, así como el crecimiento limitado del país, que se estima entre 1.3% y 1.5% para 2026. A esto se suma la implementación de la jornada laboral de 40 horas, lo que implica ajustes en la estructura de las empresas, y la alta informalidad, que en Guanajuato alcanza el 57%.
Advirtió sobre factores de incertidumbre jurídica que podrían agravar la situación del sector, como la facultad de la Unidad de Inteligencia Financiera para congelar cuentas bancarias sin orden judicial, medida que podría afectar la liquidez y operación de negocios formales.
Presentó además la nueva visión del organismo, respaldada por un Consejo Directivo integrado por 30 miembros, con el objetivo de convertir a la Cámara en un habilitador de negocios a nivel nacional. Esta estrategia contempla seis pilares fundamentales y cinco líneas de acción enfocadas en la digitalización, la transparencia, la inclusión generacional y el fortalecimiento de la red empresarial.
Realizó un llamado a las autoridades estatales y municipales para establecer mecanismos de consulta más efectivos que permitan diseñar políticas públicas alineadas con las necesidades del sector productivo.
Sostuvo que el reto inmediato es dejar atrás la etapa de resistencia y avanzar hacia un escenario de crecimiento sostenido que garantice la estabilidad de las empresas y la generación de empleo.




