
El crecimiento de la informalidad laboral y el cierre de empresas en el país se han convertido en focos de alerta para el sector industrial, advirtió el presidente de la Asociación de la Proveeduría Industrial de México, Apimex, Fernando Padilla Padilla, quien señaló que estos indicadores reflejan los retos que enfrenta la economía para generar empleo formal.
El dirigente empresarial explicó que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, la informalidad laboral en México continúa al alza. Mientras que en 2024 se ubicaba alrededor de 50%, actualmente se aproxima a 55%, lo que muestra que las acciones implementadas hasta ahora no han logrado revertir esta tendencia.
Padilla Padilla indicó que este fenómeno impacta directamente en la competitividad de las empresas formales, ya que muchas unidades económicas operan sin cumplir con obligaciones fiscales o laborales.
A esta situación se suma otro indicador que el sector empresarial considera preocupante: la reducción en el número de unidades patronales registradas en el país. Según cifras del INEGI, desde 2024 a la fecha han cerrado cerca de 30 mil unidades patronales en México.
El presidente de Apimex explicó que este dato refleja las dificultades que enfrentan muchas empresas para mantenerse operando en un contexto económico complejo.
“El empleo formal es la mejor forma de construir una sociedad estable”, señaló el dirigente, quien subrayó que ningún apoyo social puede sustituir los beneficios que ofrece un trabajo con seguridad social y prestaciones.
Aunque en sectores como el cuero-calzado y la industria de la moda ya se observa una desaceleración en la caída del empleo, Padilla Padilla reconoció que todavía existe un camino largo para recuperar los puestos de trabajo que se perdieron en los últimos años.
Ante este panorama, el líder empresarial consideró necesario fortalecer las políticas públicas orientadas a incentivar la inversión, mejorar la infraestructura y generar condiciones que permitan a las empresas crecer y mantenerse en la formalidad.
Finalmente, sostuvo que la generación de empleo formal debe mantenerse como una prioridad para impulsar el desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida de la población.



