
Hace seis años, el mundo se detuvo de manera abrupta. De un segundo para otro, cambió todo, en el sentido más literal del término: la economía, el turismo, la seguridad… la vida cotidiana.
Aquellos fueron los aciagos años de la pandemia del covid-19, que hoy son un recuerdo persistente, pero paradójicamente, lejanos. La cotidianeidad, la rutina, el ‘día a día’ se modificaron para que toda la humanidad llevara cubrebocas y gel sanitizante.
Aún se recuerdan los hechos. Este medio informativo mostró en su primera plana las indicaciones de la Organización Mundial de Salud (OMS), y cómo estas se extendían a la Secretaría Estatal.
Ya se habían detectado focos rojos, pero ninguno tan brillante e intenso como el del 11 de marzo, que habría de resplandecer durante todo el 2020 y los años próximos: fue el 1 de diciembre de 2019 cuando China reportó a la OMS un brote de neumonía desconocida en Wuhan.
Tras la declaración formal de la pandemia, ya había más de 118,000 casos en 114 países y más de 4,000 muertes reportadas. Hasta el 15 de marzo, llegó la ruptura global, con lo que hoy en día se recuerda cubierto con la tela de algodón que toda la humanidad llevaba en la boca: cierre de fronteras. Desplome de mercados. Cancelación de eventos masivos.
MEMORIAL COVID
San Francisco del Rincón, por su parte, cuenta hoy en día con un memorial a las más de 90 víctimas del coronavirus, ubicado en el Camino Viejo.
Al memorial se puede llegar a pie y una vez allí caminar por el hermoso Camino Viejo, uno de los puntos más llamativos de la ciudad. De color blanco, tiene placas con los nombres de las y los francorrinconenses que fallecieron debido al coronavirus, durante los años más agresivos de la pandemia: 2020 y 2021.
El primer caso de coronavirus en el municipio ocurrió el 1 de mayo del año 2020. A partir de ese momento, los casos comenzaron a propagarse por toda la ciudad.



